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domingo, 22 de julio de 2012

Festival de Poesía IV FIESTA DEL DIANTRE. Organizan Kaypi Kani, Ciclón de Poesía, Prometeo Desencadenado Ediciones y Grupo Literario Signos

El Festival de poesía “IV Fiesta del Diantre”, bajo la organización de “Kaypi Kani”, el “Ciclón de Poesía”, “Prometeo Desencadenado Ediciones” y el grupo “Signos” -que se suma este año a la organización-, será el punto de encuentro no sólo de grandes exponentes de la poesía peruana sino también de talentosos artistas de la región Lambayeque. Como parte del Festival habrá recitales poéticos, ponencias, presentaciones de libros, narrativa, performance, música trova, blues, rock, exposición de arte digital, danza urbana y mucho más. El Festival se realizará los días viernes 31 de agosto en el auditorio del Colegio de Arquitectos - Regional Lambayeque y sábado 1 de septiembre en la Dirección Regional de Cultura (Ex INC). Desde ya invitamos a todo el público amante de la poesía y las artes. Los esperamos, el ingreso es gratuito.

Solo llevar el alma abrazada al corazón!

PARTICIPANTES:

Poesía:
Carlos López Degregori
Domingo de Ramos
Victoria Guerrero Peirano
Selenco Vega
Rodolfo Ybarra
Willy Gómez Migliaro
Carolina O. Fernández
Mixha Zizek
Mercedes Tinoco
Andrea Cabel
Ana María Falconi
Navale Quiroz
José Córdova
Benggi Bedoya Rosales
Ethel Barja
Bethoven Medina
Raúl Heraud
Augusto Rubio
Moraima León
Arturo Rodríguez Serquén
Fernando Odiaga
Milagros Nevado
Ernesto Facho
Matilde Granados
Stanley Vega
Juan José Soto
Cromwell Castillo.

Música:
Pako Irigoyen (Víctimas del Vacío)
Carlos Kroll y Martín Sernaqué
Anghelo Torres
Giancarlo y Gianfranco Mejía (PAR)
Manuel E. Llontop

Arte escénico:
ESTACIÓN grupo de teatro y Cultura Urbana de la UNPRG
Madeleini Sosa
Yarini Díaz
Pablo Tur

Narrativa:
Gustavo Hidalgo
Danny Miranda

Arte digital:
Kichi Berger

Danza urbana:
Performance a cargo de la Academia Urban Style que dirige Luis Ciurlizza.

MÁS INFORMACIÓN EN EL BLOG OFICIAL DEL EVENTO:


domingo, 10 de junio de 2012

CHICLAYO: LAS CUENTAS CLARAS EN CULTURA (ACCIÓN EN RED #1). Iniciativa que busca promover la transparencia y la participación ciudadana en cultura

Harold Castillo, escritor e integrante del Grupo Literario Signos entrevistado
en el Diario "La Industria" de Chiclayo.
.
Con el objetivo de incidir en la cultura política del sector cultural de Chiclayo y en la forma cómo los ciudadanos nos relacionamos con las políticas culturales y el Estado respecto a esta materia, surge esta iniciativa ciudadana que busca promover la transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana en cultura.

En ese sentido, consideramos que para reducir la pobreza se debe promover o fomentar:

- Mayor transparencia en el gobierno de la cultura,
- Mayor participación ciudadana en cultura, más instancias y mecanismos concretos para la rendición de cuentas por parte de funcionarios e instituciones públicas,
- Mayor acceso a información sobre el sector,
- Más instancias formales de interacción entre sociedad civil y Estado a nivel nacional, regional y local, y
- Fortalecer iniciativas en red, descentralizadas, desde la ciudadanía y las organizaciones culturales en el país.

"Más Cultura" (http://mascultura.pe), iniciativa ciudadana que busca promover un gobierno abierto y transparente de la cultura en nuestro país, promueve la realización de “acciones ciudadanas” inspiradas en una acción ciudadana colectiva realizada recientemente en la ciudad de Arequipa, el pasado mes de abril.

"Para participar sigue las instrucciones aquí: http://mascultura.pe/blog/acciones/ar1". Añadimos también este link de invitación a una página más amplia que reúne las iniciativas a nivel nacional: (http://on.fb.me/KTqqgp).

Este jueves 14 de junio a las 12 a. m., ciudadanos y grupos culturales vinculados al sector cultural de Chiclayo se harán presentes en el municipio provincial de esa ciudad para presentar una Solicitud de Acceso a la Información a la municipalidad provincial, buscando obtener información sobre el presupuesto edil en cultura, y demandando la realización de una presentación o evento público sobre los avances en el trabajo cultural desde el municipio.

En Chiclayo, diversos colectivos y asociaciones culturales independientes (hay que subrayar esta última palabra, en tanto existen iniciativas “culturales” muy vinculadas al aparato estatal) han expresado en diversas ocasiones la necesidad de saber más acerca del trabajo que sus respectivos gobiernos locales vienen realizando en materia de cultura, como primer paso hacia una mayor transparencia, participación ciudadana y un gobierno abierto de la cultura en la región y en el Perú. Nadie sabe a cuánto asciende el presupuesto en cultura de que dispone la comuna provincial, nadie sabe (ni siquiera sus propios funcionarios) hacia dónde vamos respecto a este tema imprescindible para nuestro desarrollo.

Hasta el momento han confirmado su presencia este 14 de junio:

Juan José Soto (Ciclón de poesía)
Matilde Granados (Asociación cultural Kaypi Kani)
Harold Castillo (Grupo Literario Signos)
Cromwell Castillo (Grupo Literario Signos)
Stanley Vega (Ediciones Prometeo Desencadenado)
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(SÚMATE!!)

Nos vemos el jueves 14 de junio al mediodía en la Municipalidad de Chiclayo, saludamos las iniciativas de los gestores culturales en Chimbote, Cusco, Puno, Tacna, Trujillo y otras ciudades, a través de acción en red #1!!

jueves, 15 de diciembre de 2011

Gestación íntima de Estética de las revelaciones. A propósito del libro de Cromwell Castillo. Por César Boyd Brenis

Cinco Signos: Ernesto Facho, Harold Castillo, Cromwell Castillo, César Boyd y Ronald Calle, en Chiclayo.

La universidad la estudié por las mañanas. En ocasiones, luego de mis clases, me iba a casa de Cromwell para conversar de poesía, en donde su madre —caritativa con un estudiante hambriento— me ofrecía deliciosos almuerzos. Cierto día, él me compartió dos poemas en una hoja arrugada. Después de leerlos, dije una de las frases más parodiadas dentro de la intimidad del grupo Signos: ¡Es lo mejor que te he leído!

Cromwell me había dado a leer dos poemas del segmento “Agua”, y para mí, efectivamente, era la dicha entera poder apreciar lo que después serviría, en palabras del mismo autor, como base para forjar un poemario con los cuatro elementos de la naturaleza. Elementos que, dentro de la concepción presocrática del mundo, eran lo que constituía a todo lo existente: el agua, el aire, la tierra y el fuego.

Yo estaba presenciando el germen de “Estética de las revelaciones” en esos dos poemas que aprecié aquella tarde con una atrevida emoción. Y pasaron a ser después —ya completos los diez textos— catalogados por el poeta Jimmy Marroquín como el mejor poema-libro que había leído en su vida, dentro de la poesía del nuevo siglo.

Eran tiempos de incipiente juventud. Corría la mitad del año 2006 y planeábamos recién, con los demás compañeros Ronald Calle y José Abad, publicar lo que después sería “Signos”, nuestro primer poemario colectivo. Cromwell ya se había retirado de la carrera de Historia y Filosofía, pero eso no fue impedimento para planear un viaje, con todos los gastos pagados, a Cajamarca, donde se llevaría a cabo el congreso de educación en ese estupendo año de 2006.

La poesía no puede gestarse sin musas. Y fue justamente en Cajamarca en donde Cromwell logró hacer suspirar a innumerables mujeres con los versos de Agua o de otro poemario que también adquirió una parodia interesante dentro del grupo. Me refiero a Brevedad, cuyo título tomamos para relacionarlo, en pura broma, a su duración en los procesos amatorios.

Otro de los viajes que el recuerdo alcanza fue a Trujillo. Después del recital organizado por el Grupo Legión, conoceríamos a una amiga que lanzaría una frase memorable en pleno centro de la Ciudad de la Eterna Primavera: “ese gordito mueve bien la pluma”. Sentencia espectacular dentro del compartir íntimo, que ampliaría nuestro anecdotario y alegraría nuestras reuniones internas.

Sin embargo, en la cabeza de Cromwell se seguía formando la idea de ese libro total, y fueron sin duda los distintos viajes con el grupo lo que le iba alimentando el verbo, acompañados de las lecturas que hacía de nuestros amigos poetas contemporáneos, los cuales siempre se mostraron respetuosos de la poesía del autor de “Estéticas de las revelaciones”.

Como se puede apreciar, es difícil separar la constitución de un poemario de los avatares del grupo en donde el autor es parte. Las lecturas compartidas, los libros descubiertos, las conversaciones endiabladas, las críticas lacrimógenas, los autores gigantescos, las comparaciones inevitables, todo ello estuvo presente dentro de un funcionamiento colectivo que el grupo dio y sigue dando. Cromwell tiene la poesía que razona, que elabora conceptos, tal vez por ello es esperanzadora, porque los conceptos crean la realidad, y los nuevos mundos que trae el libro suavizan la dura gracia de vivir.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Las respuestas del fanatismo. Por César Boyd Brenis. Publicado en el Diario La Industria de Chiclayo

Hace mucho tiempo que el Perú ya no es un país de mundiales de fútbol. Más bien, muy a su pesar, se ha convertido en un territorio de guerra deportiva, en donde el conflicto central está en los estadios y en donde la piedad es una palabra borrada del mapa (del mismo mapa que nos pertenece a todos).

Este ambiente bélico, instituido a gritos y en romance báquico, tiene como protagonista a un personaje ficcional, cuyo heroísmo es sobrevalorado por su propia conciencia, y cuyo estandarte lo identifica como fiel escudero de un club real-maravilloso. El protagonista es el fanático, un ser emocionalmente abstraído, un tenor de haylli militar, un compositor de su propia perdición.

No hay fanatismo sin enemigos, y no hay enemigos sin demarcaciones. Entonces, estos protagonistas se van creando fronteras cercadas por colores definitivos, por rondas urbano-belicosas, por armas blancas y del matiz de la muerte. Por mi parte, como fanático retirado y un observador pacifista, siempre me pregunté por qué ser hincha colinda con un extremismo religioso, fundamentalista y suicida. Todavía trato de buscar respuestas, aún cuando yo mismo he caído en la trampa del tumulto, que sin lugar a dudas, es la trampa más justificada de todas: “perdonen la tristeza”, diría Vallejo.

De esa forma, en todas las edades de la vida, pero especialmente en la adolescencia, casi todas las personas se aferran a una camiseta que les “devuelve una emoción”, pero que en el fondo, dicha emoción nunca fue devuelta, porque nunca se liberó de uno mismo, pues solamente dio una rotación en la única trayectoria conocida: la del propio pensamiento, donde se mantuvo acalorada en el cuerpo demencial. Así, en una tribuna abarrotada de cantarines bajos, no se mostraría nada más que individuos aislados y juntos a la vez, cantándole a un dios que no existe y a un cristo sin profecía ni promesa.

Por otro lado, de acuerdo con la frase “el fanatismo es la fantasía sexual más lograda”, tendremos que adjuntar que el tope de dicha fantasía es interminable, es un infinito arraigado, un crucero de amor que no llega a puerto. Así, el fanatismo tiene tormentas oscuras. Una de ellas es el odio a lo distinto, a lo que no comulga con su propia expresión de la realidad. Esto desencadena bien en la frase “El caos es el elemento del fanático”, ya que la reacción siempre será un constante desequilibrio, pues fundamenta y perpetúa la mal llevada rebeldía. Sin embargo, el caos —como el desparpajo de la mente— y el odio —como respuesta coherente con la desdicha— son dos efervescencias muy humanas que hay que saber educar y sobrellevar.

¿Por qué en los estadios la muerte es el límite? Existe una creencia casi inconsciente e impenetrable en un mundo enfermo, y es que el amor que todos los seres humanos queremos y deseamos se consigue con sangre, con la lucha concreta que alguien inventa en una mañana inspirada o alguien recoge de una sociedad terrible. Este amor paga su entrada, sube a la tribuna, canta por horas, celebra los goles, lanza las piedras y, cuando se vuelve a su casa, suspira, porque cree que hizo bien, cree que el amor se forma con sus propias manos, equivocada y desesperadamente.

sábado, 3 de diciembre de 2011

ESTÉTICA DE LAS REVELACIONES: Un buceo hacia lo filosófico/poético de los universales. A propósito del libro de Cromwell Castillo. Por Nicolás Hidrogo

La Poesía siempre ha servido para cantar las emociones, las cuitas y la desesperación del sentimiento humano, así como para celebrar festivamente sus efímeras alegrías. Pero la Poesía también ha servido para exorcizarse así mismo, para filosofar y alcanzar un nirvana lleno de posiciones calidoscópicas.

En “Estética de las revelaciones” de Cromwell Castillo Cabrejos, hay un intento deconstructivo por empatar cuatro elementos esenciales de la filosofía griega: Agua, fuego, tierra, aire. Universales que corresponden a una concepción de los elementos constituyentes de la vida y que adoptan la forma de Poiesis. Castillo toma como ejes matrices cada uno de estos elementos y se transfigura pretextalmente para generar una construcción introspectiva, para elucubrar su propia filosofía y metapoesía, para engendrar más dudas que certezas, para abrir nuevos derroteros de mirar desde adentro a la poesía, para hablar de ella misma a partir de la experiencia sensorial, para iluminar el camino del poeta lleno de incertidumbres.

La poesía de Cromwell es sensorial, es metafísicamente un trozo sintético de emociones refundidas, es un revoltijo articulado de expresiones filogenéticas, es un caos ordenado sincrético de emociones propias y una visión holística del mundo, de lo que le ocurre y la mirada curva de la poesía en torno a su mundo real y emocional. Es una poesía con una alta dosis de estructuración y refundición. Poesía que ha sido cocida a fuego lento y que cual crisol refleja su esteticidad por su concisión seguidilla.

Remontándose a las viejas concepciones aristotélicas y presocráticas, Cromwell elabora un metadiscurso que fusiona poesía y Filosofía. En este libro se encuentra su concepción de arte, su mirada de poeta y allí mismo redescubre sus propios fantasmas sociales: un anomia que carga en sí los universales de la soledad, la angustia existencial, la mirada de reojo de la estética misma, pero fundamentalmente del hombre, de ser contextualizado.

La poesía de Cromwell aparentemente es un discurso pretextual, es una construcción endocéntrica que parte de su centro poético, pero que abarca el entorno de la esencia de las cosas, el palpitar de la vida misma, su concepción de arte, vida, política, soledad, amores y autodestrucción.

El poemario es un diálogo permanente alusivo con la poesía, con el poema, con el arte de poetizar. Engancha y articula elementos cosmogónicos: Agua para vivificar la vida. Fuego para extinguir las propias penurias terrenales. Tierra para construir esperanzas mundanas. Aire para sentir la frescura de la libertad e ir más allá. La poesía es el manantial cuyo rescoldor nos cobija y nos da el soplo de vida.

Hay en la poesía de Cromwell una vitalidad de imaginería madura y cincelada tan preclara, que cada verso parece haber sido tallado y reducido de una montaña de palabras en apenas un nucleó tectónico que dice lo esencial para imaginarse o inferir todo lo demás.

viernes, 2 de diciembre de 2011

ESTÉTICA DE LAS REVELACIONES: El poemario de Cromwell Castillo. Publicado en el Diario La Industria de Chiclayo. Por Augusto Rubio Acosta.

Publicado el 26/11/2011

En esta obra el autor nos habla de la muerte, de la fatalidad y de ese lado oscuro de la vida de donde surge lo mejor de nuestra tradición poética.

De Cromwell Castillo habíamos leído poco, escasamente algunos poemas incluidos en “Demolición de los reinos” (Sol negro, Lima, 2010), libro colectivo del Grupo Literario Signos, que el poeta César Boyd tuvo la gentileza de alcanzarnos una de esas madrugadas azules en que la conversa y la poesía se funden bajo nuestro mismo cielo.

En “Estética de las revelaciones”, el autor explora y reflexiona -desde los elementos básicos de nuestra existencia- sobre nuestra miserable condición humana. Castillo nos habla de la muerte, de la fatalidad y de ese lado oscuro de la vida de donde surge lo mejor de nuestra tradición poética; aborda también, con esa su visión metafísica de las cosas, temas como el amor y la vida, que nos tocan a todos de manera excepcional.

Nacido en Lambayeque en 1981 y fundador de “Signos”, el autor cometió la imprudencia de invitarnos a presentar su ópera prima, acto cultural a realizarse a las 8:00 p.m. de hoy en el Auditorio de la Dirección Regional de Cultura. Derek Walcott lo tuvo siempre claro y Castillo lo cita (algún día nos dirá por qué): “La mitad de mis amigos ha muerto. Te haré unos nuevos, dijo la tierra…”. La poesía es misteriosa siempre, para el suscrito será un gusto participar de esta auténtica celebración de la palabra.

Entrevista a la poeta mexicana Hazzel Yen para el Diario La Industria de Chiclayo. Por Harold Castillo Peralta

HAZZEL YEN es, sin duda, una de las voces jóvenes más destacadas en el ámbito de la poesía mexicana actual. Nació en el estado de Durango en 1987, ha publicado el poemario “Músicas Rotas” (2010) y tiene varios trabajos inéditos. Dotada de una increíble sensibilidad, está vinculada muy profusamente con las letras peruanas desde hace más de un año, al ser miembro e ideóloga del Grupo Literario SIGNOS de la región Lambayeque.

Conversamos con Hazzel sobre sus inicios literarios, sus inquietudes estéticas y también sobre la problemática de la literatura en los tiempos en que la imaginación, la creatividad y el arte parecen haber perdido piso y están siendo reemplazados por actividades consumistas que poco humanizan, que dividen al hombre y que van demoliendo, progresivamente, los cimientos morales de nuestra sociedad.

–Hemos leído en tu biografía que escribes desde muy niña, ¿cómo así te atrajo la poesía tan precozmente?
–Bueno, sucedió que yo era una niña muy retraída, algo tímida, pero siempre, desde que recuerdo, sentí la necesidad de expresarme. Aún me gusta observar el mundo. Entonces, tuve la suerte de que mi padre tuviera una colección de libros. Mis padres trabajaban todo el día. No había más entretenimiento para mí en las tardes que leer esos libros, me atraían mucho. Comencé con la lectura de “El Principito”, de Saint-Exupéry.

–¿Eso quiere decir que eres muy selectiva en tus lecturas?
–Sí, soy selectiva, pero hay que leer de todo. Me gusta mucho leer a los poetas franceses porque creo que la poesía necesita otro sacudimiento igual al que le dio Rimbaud. Un día, después de un accidente que tuve, encontré en un libro un poema de José Tablada y me inspiró. Escribí mi primer poema a la luna, y cada vez se volvió más necesario para mí escribir.

–Nos parece muy interesante el orden que llevas para desarrollar temas tan complejos. Tu trabajo, además de copioso, es inclusive muy planificado. ¿Qué haces antes de empezar a escribir?
–Siempre estoy observando el mundo. Para mí estar aquí es un aprendizaje, tengo muchas ideas que resultan de mis observaciones, muchas imágenes que se van acumulando. Tengo entonces mucho material, pero es hasta que tomo la pluma cuando puedo convertirlo en palabras.

–¿Cómo ves el panorama actual de la literatura en México, en Latinoamérica y en el resto del mundo? ¿Crees que aún la literatura es una posibilidad, en estos tiempos?
–Esa pregunta es muy buena y muy importante. Ha rondado en mi mente todos estos días. Veo cómo las palabras poesía y poeta han perdido sentido, como todo nuestro sistema de lenguaje. No hay interrogación, no hay crítica, nadie pregunta el porqué de las cosas que existen. Parecen autómatas, conformistas. Como no hay crítica, es muy fácil que si un “poeta” gana un premio se le ponga en la cumbre, pero no se debate sobre su poesía, importa más su persona. La literatura nunca se va a extinguir, porque el hombre necesita de la palabra. Queremos comunicar lo que somos a otros hombres, no queremos que nuestra existencia se consuma sin haber dejado huella. Queremos ser eternos y, de alguna manera, intuimos que retratarnos sobre el papel nos hace eternos. Queremos saber que nuestra estancia aquí al menos dejó algo a otros hombres. No, la literatura no va a morir, se va a renovar. No sólo la literatura, todo a la vez: los sistemas, el hombre, todos lo intuimos. Sólo hay que ser visionarios, y estar a la altura para poder captar y plasmar lo que ya es evidente. Creo que no basta con denunciar nuestra decadencia, debemos aportar algo.

–¿Qué hacer para que la poesía pueda ser valorada en su real magnitud?
–Solo hay que creer en la poesia. Necesitamos proponer, ser más humanos, dejar el ego y amar. Necesitamos poesía que llegue hasta la posteridad. Hacer poesía no es ganar premios, no es pelear por las formas clásicas o no clásicas, no es ser académico o haber leído a todos los poetas; ser poeta es redefinir el amor, el amor por todo y creo que en nuestras sociedades sólo se busca acumular riquezas materiales. Somos pobres interiormente, porque no amamos al hombre. Para poder hacer verdadera poesía, necesitamos amar al hombre.

–¿Cuál tendría que ser el rol actual de los creadores?
–Los creadores somos muy pasivos, esperamos a que el gobierno nos dé y seguimos el camino habitual. Creo que la literatura hoy, como en todos los tiempos, necesita personas que quieran innovar; aunque se diga que ya no hay nada que innovar, la búsqueda debe ser permanente, la emoción nunca morir, y el entusiasmo por crear debe propiciar debates, foros, y todo lo que sea tierra fértil por si hay alguna semilla lista para germinar.

domingo, 16 de octubre de 2011

Nuevos integrantes en el Grupo Literario Signos: Ernesto Facho Rojas y Gustavo Carbonel Cabrera

Ernesto Facho y Gustavo carbonel

Tenemos el agrado de informar, a toda la comunidad literaria y seguidores, la decisión del Grupo Literario SIGNOS de incluir a dos nuevos integrantes en sus filas. Se trata de dos escritores de una notoriedad asombrosa, dos visionarios de la literatura. Hablamos, pues, de Gustavo Carbonel Cabrera y Ernesto Facho Rojas.

Respetando, de este modo, la cifra cabalística de doce participantes –con la cual nos relanzamos como grupo literario el 18 de setiembre del año 2010– damos por cerrado el mismo durante los próximos 365 días, fecha en la que se sacarán conclusiones de los logros obtenidos en una nueva temporada de camaradería literaria en el seno de este colectivo peruano con proyección internacional.

Es propicia la oportunidad para manifestar la enorme satisfacción que nos embarga, a los directores del grupo, por el éxito logrado en el último año en cuestiones de afinidad estética e identidad por parte de los integrantes.

De esta manera, podemos destacar la participación de dos mujeres valiosas, dos talentosas artífices de la expresión poética que han encumbrado, categóricamente, el prestigio del grupo en todo espacio literario, dentro y fuera del país. Nos referimos a Erika Madrid (Argentina) y a Hazzel Yen (México), cuya labor más importante, la más valedera e impostergable: escribir, ha sido efectuada con encomio y magisterio, dignas representantes de esta iniciativa surgida desde la amistad y canalizada a través del espíritu de SIGNOS.

Y destacar también a los miembros connacionales: Mario Morquencho, dueño de un estilo poético privilegiado, héroe de la nostalgia, sensible portavoz del clamor social mediante un realismo transfigurado en el fuego poético; Cromwell Castillo, cuya emotividad sobrecoge en la aventura de sus versos y en esa alegoría vivencial que antecede al éxtasis, y Marcos Coronado, versátil narrador, arquitecto de las palabras y de la tentación ficcional.

Todos los integrantes de este grupo podemos sentirnos orgullosos y conformes por la dinámica lograda en aras de un objetivo común: la literatura como posibilidad vigente para sensibilizar a los hombres en un contexto donde la violencia parece haberse posicionado como el eje motivador del mundo, degradando la condición humana a niveles insospechados y alarmantes. Es menester contribuir a que esta situación cambie, incluso desde el arte, ya que ha estado presente en el ámbito de las humanidades desde tiempos muy remotos.

Nuevos integrantes y nuevos objetivos para el grupo, sería, pues, la frase final de este comunicado y con la cual los invitamos a todos a conocer algo más de nuestros nuevos participantes.

GUSTAVO CARBONEL CABRERA:
Escritor y docente de raíces lambayecanas nacido en Lima en el año de 1979. Es autor del poemario “Trozos de vidrio”, con el que obtuvo el Premio Lundero de Oro, a nivel nacional, en el año 2003. Ha participado en numerosos certámenes literarios, resultando ganador en los Juegos Florales convocados por la Universidad Nacional “Pedro Ruiz Gallo”, categoría Poesía, en el año 2002; tercer puesto en Cuento y segundo en Poesía en los concursos de la Universidad Privada “Ricardo Palma” de los años 2005 y 2011, respectivamente; entre otros. Fue miembro fundador del Grupo Literario “César Vallejo” de la UNPRG en el año 2001.

ERNESTO FACHO ROJAS:
Nació en la ciudad de Trujillo, La Libertad, el 22 de junio de 1989. Realizó sus estudios primarios y secundarios en la ciudad de Chiclayo, donde reside actualmente. Es docente de la Academia “Pedro Ruiz Gallo”. Cursa los últimos ciclos en la carrera de Educación en la Especialidad de Lengua y Literatura en la Universidad Nacional “Pedro Ruiz Gallo” de Lambayeque. Obtuvo el segundo puesto en los Juegos Florales de la Facultad de Ciencias Histórico Sociales y Educación del año 2009, género Poesía. Autor inédito. Produce narrativa, poesía y artículos de opinión.

jueves, 13 de octubre de 2011

I Festival del Libro Lambayecano ALFREDO JOSÉ DELGADO BRAVO. Conglomerado Cultural y Grupo Literario Signos. Por Nicolás Hidrogo Navarro

Con una exhibición/venta de alrededor de 300 títulos de literatura lambayecana que no tiene precedente alguno, se inauguró el I FESTIVAL DEL LIBRO LAMBAYECANO “ALFREDO JOSÉ DELGADO BRAVO”, apuesta y acción organizado por la plataforma de Conglomerado Cultural, encabezado por Nicolás Hidrogo Navarro y el Grupo Literario Signos, representado por el profesor y poeta César Boyd Brenis.

Este 03 de octubre de 2011 se conmemoraron tres años de la partida física del vate mayor, el cosmonsefuano Alfredo José Delgado Bravo, en honor a esto hace aproximadamente dos meses en la plazuela Elías Aguirre el Conglomerado Cultural y el Grupo Literario Signos se plantearon como reto iniciar el I Festival del libro lambayecano y tomaron como fecha reverencial de homenaje el 03 de octubre en honor póstumo al autor del himno a Chiclayo. Para el logro significativo de este hecho trascendental cultural en la región Lambayeque se trazaron los siguientes objetivos y metas: Propiciar un encuentro entre creadores y lectores –lambayecanos y lambayacanizados– para dar a conocer todo el caudal lírico-narrativo de un siglo de literatura en estas tierras de Naylamp. Sensibilizar a niños, jóvenes y adultos sobre la necesidad y el valor de la lectura y afianzar la identidad cultural, de sentirnos orgullosos de nuestros autores y su producción estética, revelando que en Lambayeque no existen solamente seis autores que aparecen en los prospectos de admisión e instituciones superiores y currículas educativas de educación primaria y secundaria, con merecida distinción (Alfredo José Delgado Bravo, Andrés Díaz Núñez, Mario Puga Imaña, Carlos Camino Calderón, Nicanor de la Fuente Sifuentes NIXA, Mario Florián Díaz) vigentes en la propuesta educativa regional por alrededor de 23 años, sino hay casi medio centenar de altísima calidad –entre vivos y extintos– que ya deberían ser conocidos y estudiados. Nuestras metas –por ser la plazuela Elías Aguirre, un espacio abierto de tránsito y solaz de los parroquianos, donde en un día promedio transitan alrededor de unas 7,600 personas en todas direcciones, se circunscribieron a llamar la atención de todos aquellos y vaya que se logró crecidamente. Una segunda meta fue acopiar todos los textos producidos de los autores desde hace cien años: poemas, novelas, cuentos, revistas, folletos, dípticos, plaquetas, habiendo reunido y presentado alrededor de 300 títulos. Por primera vez la comunidad lambayecana pudo ver con sorpresa la enorme cantidad de textos producidos en Lambayeque y que, por estar muchas veces en las bibliotecas, pocos saben de su existencia. Lo importante del festival radicó en que no se limitó a exhibir textos –cual comerciante librero– sino a explicar el panorama histórico de la literatura lambayecana, su importancia, sus marcas estéticas, sus estilos temáticos, todo ello hecho por los mismos autores de la región Lambayeque, es decir los mismos poetas y narradores daba cuenta de su obra y se ponían en contacto con el público. Sumado a ello se obsequiaron un centenar de textos mediante el sistema de preguntas y respuestas, concursos cuenta cuentos, “Deja tu verso en la plazuela Elías Aguirre”, reseñas y anécdotas biográficas de autores regionales, exégesis de la vida y obra de Alfredo José Delgado Bravo y su contribución en la estética y ensayística regional.

Todo el bloque compacto de Conglomerado Cultural y el Grupo Literario Signos, se mantuvo permanente, motivado y explicando a los visitantes y curiosos lectores sobre el significado de cada obra allí expuesta.

Aunque no faltó la anécdota curiosa y hasta casi fatal de culturicidio –casi confundidos con mercachifles libreros–, el SATch o los temidos y casi cazadores de cabezas de los pobres ambulantes de Chiclayo, unos policías municipales de aspecto simiesco, casi quisieron cargar con todos los libros de un siglo de literatura en Lambayeque para llevarlo seguro a quemar al botadero de Reque, ¡¡¡De ripley!!!. La población enardecida que valoraba y repasaba las obras, cual Fuenteovejuna, por primera vez en la historia, obligó a este pequeño ejército represor motorizado, formalizado, con cachiporras y licencia para arrasar todo a su paso como Atila, a tomar las de Villadiego.

Con actos culturales como estos –más que con rollos o discursos líricos– se ha sentado el precedente para generar subsiguientes festivales cada 03 de octubre de cada año que llevarán nombre de autores regionales que han contribuido al acerbo cultural a fin de ensanchar el parnaso de autores incluidos en los estudios literarios del sistema educativo.

Rol fundamental en la consolidación del evento, jugaron los profesores Rogelio Vilcherrez Chozo, Teresa Menor Alarcón, Gilbert Delgado Fernández, Tolomeo Aliaga Quispe, Edmundo Chapoñán Espinoza, Alex Miguel Castillo Ventura, Fernando Odiaga González, Javier Villegas Fernández (Con una delegación de estudiantes líderes de la I.E. Sara A. Bullón), el novelista Bruno Buendía Sialer, el folklorista, poeta y narrador Joaquín Huamán Rinza, el estudiante de la UNPRG de Lengua y Literatura Ernesto Facho, Marcos Miguel Coronado Terrones, el poeta Marino Camacho, poeta Segundo Alfonso Vásquez Tirado, entre otros. Mención especial tuvo la presentación de la obra del autor invitado Darío Vásquez Saldaña, “El tunche enamorado”, conjunto de relatos picarescos de la selva peruana. La presentación estuvo a cargo de la profesora Teresa Menor Alarcón, coordinadora de Noches de Poesía en Conglomerado Cultural.

Balance general:
La actividad no solo suscitó curiosidad, sino que generó sorpresa de saber que existía buena cantidad de obras y que muchas veces, por no estar en las programaciones de estudio o no contar con una biblioteca especializada que esté abierta y expuesta al público, que no sea un mero almacén de textos, sino un ente motivador de lectores. El festival tuvo el carácter una biblioteca ambulante, una exhibición y una motivación al conocimiento de autores y obras lambayecanos y lambayecanizados. Un precedente pinero abrió trocha para una segunda versión en el 2012 a la que se sumarán más autores y nuevas actividades complementarias.

COLOFÓN:
Desde el año 1988 en que empecé mi vida universitaria y literaria, en la UNPRG, estudiando Literatura, mi pasión desbocada por activar y generar literatura, se dejó arrastrar por un pensamiento chúcaro y salvaje que ha sido siempre mi grito de batalla “Entré a la literatura como un rayo, saldré de ella como un trueno”, del prodigioso Guy de Maupasant. Sola esa pequeña frase ha sido el combustible suficiente que me encrespa y me pone eufórico como un poseso endemoniado, a punto de entrar en batalla, para hacer la diferencia entre hacedores y habladores. No esperemos que nadie venga a promovernos, promovámonos. No esperemos que nadie venga a apoyarnos, apoyémonos. Nadie hará tan bien las cosas como nosotros, lo que es nuestra obligación.

martes, 4 de octubre de 2011

UNA COINCIDENCIA ENTRE LO SÓRDIDO Y LA BELLEZA (7). DEMOLICIÓN DE LOS REINOS. Por Roger García Clavo. Acerca del Grupo Literario Signos

[Vivimos en una época consumista, apisonada por el vivir de las ausencias en nuestra morada, hastiada por toda culpa de poder respirar mejor; donde la belleza se maquilla en los supermercados, concursos y salones artificiales llenos de plomo y envejecimiento prematuro. Esta época es nuestra y en ella hablar de la yerba es toda una injusticia; pero hablar de poesía es toda una infracción, una componenda a nuestros nervios desiguales en cada palabra. Esta infracción a la minúscula arca de la casa es la entereza de pocas personas que no se distancian del diálogo continuo con la realidad, que no se divorcian de la exigencia, de la denuncia al crimen en Medio Oriente, sobre todo en Libia por los propósitos de la OTAN, que nunca ha traído primaveras; el hambre en Haití, África y el Perú; quebrantamiento que nos embadurna los ojos en una calle de Santa Anita, Comas..., Lima, Trujillo, Chiclayo, Chachapoyas, etc.

Quiero con este paréntesis hacer una serie de pareceres a los libros de poesía que durante estos últimos meses han llegado a no dormir en mi mesa; sino a despertarme de la posibilidad de vivir, que es la poesía, una posibilidad tan urgente como el agua, el amor, la belleza; como todo acto de reclamo a esta forma de existir. Me “reafirmaré si mi convicción que lo válido y tangible y disfrutable en la poesía es el poema y que a él es a quien hay que prestar atención y reverencia” yo también revalido la importancia del poema como E. Adolfo Westphalen para digerir las experiencia y la realidad como una suma de estilos que nos hacen reflexionar sobre los modos de esta vida azarosa y expuesta a lo irremediable.

“La poesía no debe utilizarse para contar lo que a uno lo sucede. Yo prefiero pensar y dejar que esas vivencias se transformen en reflexiones, en palabras”, planteaba Blanca Valera idea que debe ser consignada en nuestra razón con “acento propio y valor original” como decía nuestro gran amauta César Vallejo.

Empezaré nombrando por partes a cada opinión de libro o conjunto de libros de acuerdo al tiempo que me fueron confiados.]


En Demolición de los reinos (segundo libro); Grupo Literario Signos; poesía 2008–2009; Sol Negro Editores, 2010; existe una reafirmación como diría T. Eliot “que los buenos poetas hacen algo mejor, o al menos algo diferente”. Quizá aquella definición sea una exactitud para los integrantes de Signos y que, seguramente, irá afianzándose con sus disgustos y esperanzas. En este libro la consonancia de la huida, del hastío y con la disímil realidad, se afinan con la confrontación con Dios que se suspende de un péndulo para endosar el dolor del hombre, con el desorden, sigilo que según ellos mismos “debe ser revelado a quienes no pueden percibirlo”.

Signos demuestra la capacidad para desgobernar a la palabra bonita, de aquella que intuye entre la dignidad y la contradicción, para hacer de la poesía un imperioso mundo del caos, del desorden, de la mentira y la verdad. Este libro es como un aviso para tener cuidado en el borde de un abismo. Es una poesía donde se testimonia ideas.

Impresiones que engrandecen las imágenes como insulsos o listos dependientes, que van creciendo en el vientre de arena de una bestia; ciudad irremediable de la individualidad y la huida. La esperanza se demuele en todo cuerpo, en todo espíritu vacío por el sol que cada vez brilla menos sobre nuestras máscaras vacantes de fe en el hombre. La idea de la intercesión como un plan de protección se desvanece porque la situación del hombre en su historia moderna se opaca con lo insostenible. Las palabras son un cuerpo pródigo de la razón; los poemas muelen la imagen para convertirla en sangre silábica y verbal de un reino destruido en la búsqueda de su perfección casi religiosa, que ha despertado siempre con el loco sentido de nuestro llanto.

La idea de Dios es una complicidad con la duda, con lo ajeno y con el sufrimiento del hombre más común desde su nacimiento. Dios es una idea que conspira con el frío de los huesos o es una oscuridad entre las cruces de un cementerio que se apolilla en todo el dolor enlutecido de nuestras lenguas que gustan de toda pesadilla, de esta vida. Dios también es la justificación de la muerte o la maldición del hombre de su propio genocidio; como si lo encantara lo ahumado antes que la germinación de las semillas.

La falta de compañerismo es propia de esta sociedad moderna que, magramente, va pateando los espíritus de golosinas al tajo de las esperanzas, al averno de la misma muerte porque el argumento irremediable, inamovible, decepcionante que existe bajo y sobre nuestra piel de contemplación y carnaval. Todo ello manifiesta la poesía de Signos.

José Abad, en Los últimos días de Caín, por ejemplo transmite un visionario mensaje, persistente con el ruido de la ciudad que va creciendo como una danza lúgubre de la noche; donde la persona es un tallo degradándose con su propia voz, nada perenne, en este reino dominado por la sombra y el recuerdo. Cromwell Castillo, en ¿Dónde acaso es camino?, además de todas las contemplaciones anteriores, me hace percibir que dice sus poemas como Facundo Cabral, como plegarias o sentencias de una guitarra que va trastocando cada palabra en nuestra garganta. Ronald Calle Córdova, en Abandono del Hastío, simplifica la realidad amorosa, más allá de la huida de esta realidad; pero manifestando todas las influencias infames de este sistema que naufragan en el hombre; en su trabajo y su prisa por la esperanza. César Boyd Brenis, en Persistencia del alarido, se acentúa el poema como una hechura del ¿qué es poesía? o de las palabras, que van acomodándose en una idea, en la intuición de la existencia. Es una respiración profunda que vulnera la creación y la muerte.

Signos es el proceso de lectura ingeniosa de nuestra realidad que con su fenómeno poético van condensando la poesía como una comunicación sensible del pensamiento para serenarnos en la partida o salida de la duda, mentira o verdad que han tomado forma y existencia en los poemas.

viernes, 23 de septiembre de 2011

I Festival Regional del Libro Lambayecano ALFREDO JOSÉ DELGADO BRAVO, organizado por Conglomerado Cultural y el Grupo Literario SIGNOS

PROPUESTA DE CONSENSO: 03 de octubre como día del poeta lambayecano

Conglomerado Cultural y el Grupo Literario SIGNOS, organizaciones culturales que promueven la literatura en la región Lambayeque, aprovechan la oportunidad para informarle que el próximo 03 de octubre se cumplen tres años del deceso de nuestro vate mayor lambayecano Alfredo José Delgado Bravo.

En ese contexto, y por iniciativa de los propios poetas y cultores de la literatura en Lambayeque, hemos creído meritorio institucionalizar el 03 de octubre como DÍA DEL POETA LAMBAYECANO, en honor a este ilustre poeta cosmonsefuano.

Por tal motivo ese día se realizará el I FESTIVAL REGIONAL DEL LIBRO LAMBAYECANO denominado: “ALFREDO JOSÉ DELGADO BRAVO”, desde las 10:00 a.m. hasta las 10:00 p.m. en la plazuela Elías Aguirre de la ciudad de Chiclayo, evento singular donde se hará exhibición y venta de textos producidos en la región Lambayeque en los últimos 100 años.

Se extiende la invitación a todos los creadores, artistas e intelectuales para participar con la puesta en mesa de sus libros, revistas, plaquetas, dípticos, etc.

Del mismo modo, el festival estará nutrido de actos culturales como: Concurso de poesía interescolar, Concurso de poesía mural, Concurso de cuentacuentos, Concurso “gana libros por saber vida y obra de autores de tu región”, Concurso de declamación, Recital y alocución a la fecha.

Acudimos por ello a todos ustedes para ser parte activa con su producción literaria y presencia en tan magno evento que engrandecerá y unirá a la comunidad de lectores, alumnos, docentes, ciudadanos y estrechará los lazos de amistad y camaradería entre los creadores.

Literariamente,

Conglomerado Cultural
Grupo Literario SIGNOS

miércoles, 14 de septiembre de 2011

La cursilería perfecta de Benedetti. Por César Boyd Brenis

En general, a los poetas siempre los han relacionado con el amor. Es una correspondencia tan arraigada que hasta pudiera pensar que, ciertamente, el primer escrito de cualquier poeta del mundo siempre ha sido de ese tema. Pero valgan verdades, del amor al acto cursi hay sólo un paso.

De ello hay muchos ejemplos histriónicos. Sólo basta con recordar aquel comercial de una conocida marca de bebidas gaseosas cuya frase era: “las cosas como son”, para entender esto. Ahí se revelaba las comunes muestras de cursilería que el ser humano puede llegar a hacer. Sin duda, el amor hace respirar locuras.

En la poesía latinoamericana, amor y Benedetti son casi sinónimos. Y no han sido pocos los que han tildado al poeta Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia de ser cursi. Este uruguayo, nacido el 14 de setiembre de 1920, ha proclamado al amor como la materia prima más perfecta para poetizar.

El amor, como refería él, es un elemento tan relacionado con lo cursi que es difícil desligarlo. Tanto es así que si se le separa, las palabras sonarían con esa frialdad polar que ningún verdadero poema de amor podría tener. Sin embargo, Benedetti aparta muy bien la cursilería de adolescentes con la forma estética de apropiarse del sentimiento más humano que tenemos. Eso lo hace único.

Él aplicaba una fórmula encendida en cada frase que pareciera quemar la letra. Así tenemos: “Es una lástima que no estés conmigo / cuando miro el reloj y son las cinco / y soy una manija que calcula intereses / o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas”.

En las dos primeras líneas, pareciera increpar a la cotidianidad, a la soledad y al tiempo de espera, asuntos que podrían resultar “cursis”. Pero aquí lo cotidiano de mirar la hora, junto al lamento por la ausencia, se abre espacio en esas dos metáforas perfectas que le siguen y que le imprimen el más profundo impulso poético. Eso mismo se puede apreciar en los siguientes versos: “Puedes querer el alba / cuando ames. / Puedes / venir a reclamarte como eras. / He conservado intacto tu paisaje. / Lo dejaré en tus manos / cuando éstas lleguen, como siempre, / anunciándote”.

Por otro lado, solamente a Benedetti se le hubiese ocurrido colocar al nombre de un poemario “Te quiero” (1956) y no sonar cursi. Su legión de libros de distintos géneros (cuento, drama, novela, poesía, ensayo y hasta discografía) tienen el sabor especial de un sabio amoroso, de un personaje cuya sonrisa prístina de la mañana sólo es de amor.

Mario Benedetti murió, anciano y feliz, el 17 de mayo de 2009. Y qué mejor que un verso para sentenciar su presencia perenne: “No existe un puente para cruzar el cielo”. Pero él lo cruzó y ya es un hecho, pues la música de su voz se queda en el cielo y, la de sus libros, en cada uno de nosotros.

domingo, 7 de agosto de 2011

Arguedas y el tiempo. Por Harold Castillo Peralta

José María Arguedas nació en Andahuaylas, Apurimac, un 18 de enero de 1911. En el año de su centenario, el Perú de todas las sangres –al cual el escritor le dedicara los mejores momentos de su vida– se detiene para homenajearlo y revalorar su legado. Aquella fuente enriquecedora y vital, constituida en su obra, es el testimonio tangible de su vigencia y compromiso pleno con la identidad peruana a través del tiempo.


Por Harold Castillo Peralta*

Quizás la mayor virtud de Arguedas haya tenido que ver con la capacidad para proporcionar lúcidamente, a través de de su obra, los pormenores de una realidad compleja y poco valorada en su momento: el mítico mundo andino del cual era conocedor privilegiado, dadas sus raíces serranas, y que supo rescatar para la posteridad peruana y universal.

Confluyen en Arguedas factores decisivos como la autenticidad, la vehemencia o el compromiso pleno para asimilar, como un asunto propio, la problemática doliente del Perú profundo. Es Arguedas la prueba palpable de la superación a la que muchos de sus hermanos no han tenido acceso por culpa del desdén y el egoísmo de las sociedades costeñas; convirtiéndose, de este modo, en una particularidad asombrosa –inquietante– para un medio que excluye progresivamente a personas de otras creencias, costumbres y razas por considerarlas inferiores.

Aunque fue un mestizo proveniente de una familia acomodada, José María Arguedas vive tragedias que lo van a marcar desde muy niño, comenzando por el hecho de perder a su madre, a causa de una enfermedad, cuando sólo tenía tres años. Su padre, abogado de profesión, pasaba la mayor parte del tiempo fuera del hogar, viajando por asuntos de trabajo. De modo que la ausencia de ambos padres –al menos cuando niño– va a influir en su psicología futura. Aquella búsqueda incesante de algo que le faltó en el pasado y que, inexorablemente, ya no será posible conocer.

Pero Arguedas, en realidad, nunca estuvo solo; ni siquiera cuando su padre contrae segundas nupcias con una hacendada pudiente de San Juan de Lucanas, Ayacucho, y es trasladado junto a su hermano Arístides –dos años mayor que él– a vivir con su nueva familia.

El desprecio por parte de su madrastra no se hace esperar ante la ausencia del padre. Es cuando José María es obligado a vivir con los criados indígenas; de los cuales, no obstante, aprendería muchas cosas.

A la edad de diez años, cuando huye junto con su hermano a la casa de un tío paterno, José María encuentra algo de la estabilidad emocional que tanto había necesitado. La convivencia con los campesinos le es entonces satisfactoria. Dos años después, su padre lo lleva de viaje por sus múltiples destinos (mientras su hermano retoma los estudios en Lima), llegando a conocer más de doscientos pueblos, antes de ser internado en el colegio Miguel Grau de Abancay para terminar la primaria.

Los prejuicios arraigados en la costa no le fueron esquivos. Antes de su intensa vida universitaria y profesional en Lima, por ejemplo, durante su época de estudiante en el colegio San Luis Gonzaga de Ica –donde cursara los primeros años de la secundaria– sufrió la marginación de sus compañeros. Pero muy pronto encontraría en el estudio la manera efectiva para solucionar sus problemas, obteniendo las calificaciones más altas en toda la historia del centro educativo.

La vida itinerante de Arguedas, desde pequeño, va a permitir que se nutra de diversas experiencias sobre la realidad del hombre andino (en contraposición con su par costeño); e incluso, destacar la propia discriminación de los mestizos de ciudad hacia los comuneros en el Ande. Sin embargo, lo que más comprometía al autor de “Los ríos profundos” era quizás la exaltación de la cultura, el rescate de lo ancestral y lo mítico, la riqueza de las etnias que el Perú albergaba y que el tiempo no había podido doblegar. Los colores, la música, la magia y la fuerza de la raza dentro de su cosmovisión del mundo indígena. El factor de país de todas las sangres como suerte enriquecedora y motivo de orgullo, no de lastre o desdicha.

Todo ello va a ser determinante en su periodo de madurez, ya sea como educador, etnólogo o literato. Arguedas se convierte, de algún modo, en el enlace para comunicar de forma clara lo más trascendental y arraigado en los pueblos que no tienen voz fuera del referente capitalino o costeño.

Son sus novelas episodios de orfandad manifiesta que atisban el optimismo, pese a todo, como una necesidad incuestionable; la parte emblemática de todo ese valioso capital intelectual que nos ha legado. De allí que surge la necesidad de conocer más al Arguedas antropólogo e investigador social. No sólo al hombre que encontró en la literatura una vía de escape para apaciguar sus ímpetus y frustraciones.

La capacidad descriptiva expuesta en “Yawar Fiesta” (1941), la naturalidad autobiográfica de “Los ríos profundos” (1958) y “El Sexto” (1961), no hacen sino corroborar la meta en ascenso impuesta por el propio autor en su derrotero más íntimo, pretendiendo culminar siempre proyectos más grandes en entregas futuras. Es así como en “Todas las sangres” (1964) su valía narrativa lo lleva por linderos más ambiciosos, donde prima, esta vez, la noción ideológica en su afán por explicar los conflictos sociales y la concreta condición del hombre peruano en un contexto más universal.

Hablar de Arguedas, a la luz del tiempo, es también reflexionar sobre cuánto hemos avanzado como país en temas sensibles como la inclusión social, la lucha contra la discriminación, el fortalecimiento de la identidad, la igualdad de oportunidades, el derecho a la educación y a una vida digna. Sólo así comprenderemos mejor el legado de nuestro más emotivo narrador indigenista.


*Escritor y docente. Miembro del Grupo Literario SIGNOS de Lambayeque.

martes, 18 de enero de 2011

La alegoría desoladora en la poesía de Mario Morquencho. Por Ricardo Musse Carrasco

El poeta lambayecano –y, mejor, amigo- César Boyd me remitió un trabajo poético, estructurado por cuatro poemas, titulado Divagaciones de un mar alcoholizado de Mario Morquencho, integrante, como yo, del movimiento literario Signos, y, leyéndolo, arribé a la apremiante conclusión –impostergable, además-, que ya era hora de dedicarle unas cuantas palabras a uno de los mejores poetas que han emergido últimamente (a criterio mío, junto con Luber Ipanaqué, Fabián Bruno, Luís Gil, José Abad y el mismo César Boyd) en la literatura peruana.

En sus poemas incursionan, ensamblándose con una fluyente convergencia rítmica, y no obstante entreverar disímiles voces, distintos registros que, armoniosamente, se afincan dentro de una misma superficie ficcional; los que, a su vez, a medida que discurre el entretejido discursivo, van encapsulando las imágenes en un unitario panorama verbal.

El poeta desborda sus versos con una desencadenante finalidad: establecer, así de simple, reveladoras analogías. Las metáforas que pronuncia son tan desnudas a nuestras percepciones, que tan pronto las leemos las decodificamos sin necesidad de abstraernos, pues están desprovistas de difusos hermetismos, y es allí donde reside el concreto magnetismo de su poesía.

Mario Morquencho, pues, oraliza de un modo tan entrañable que humaniza los objetos y los referentes; escribiendo sin retórico esfuerzo, emergen las palabras naturalmente, y no parando de hablar hasta el extremo que la incontinencia se hace tan impúdicamente confesional, revelando descarnadas identidades, profiriendo hasta tambalearse, desinhibiéndose y alcoholizándose de revulsivas melancolías.

Desbordados hacia estas líricas orillas, los versos dejan escapar, entre sus oceánicas textualidades, sollozos, que, a pesar del divertimiento de las rimas, todo se inunda de tristezas que acongojan, de manera irremediable, nuestras lúgubres almas.

Empero, el coloquialismo de Mario Morquencho no es tan horazeriano como creíamos (aunque tiene sí algunos decisivos rasgos), pues a contracorriente de su palmaria narratividad se filtran en ella, también, una virtualidad connotativa que singulariza su voz estilística.

En fin, estas son, insoslayablemente, mis últimas palabras: Mario, eres un poeta predestinado de la putamadre; lo único que me queda aconsejarte (si es que cabe esto en estos tiempos de insolencias y cinismos postmodernos), es que mientras vayas creciendo humanamente, es igualmente imprescindible que te vayas imbuyendo, de manera progresiva, una íntegra moralidad artística.

Sullana, 12 de enero de 2011.


De DIVAGACIONES DE UN MAR ALCOHOLIZADO
Plaquette de Mario Morquencho

3
y rodarán las cabezas de familia
……………….rodarán por el piso rojo
……………………pegajoso y maloliente
…………………………de los bares
rodarán como el desplume del cuerpo de las aves
destripadas en la orilla de los mares

ahora nuestro amigo pide a señas la ronda de esta tarde
donde purgamos la condena de las damas escotadas
ahogar nuestra decencia con un sorbo de cerveza
mientras que la hembra del costado nos enseña
………………………………la pradera de sus piernas
nos dice que ha llegado a esta tierra por engaños
y que tiene un hijo allá en la selva que la espera

salud mis muchachas extranjeras
pienso mientras Janis mueve sus caderas
la cumbia que le sale de las venas
es la danza infectada de cometas
que abarrotan de clientes estas mesas:
cabezas de familia que ruedan
en los pechos de estas hembras
……..hembras destetadas por la luna
……..hembras que tienen el hombro
……..más grande que esta playa
……..hembras con el sexo acosado por las aves:
……………pájaros bohemios llorando una pena
……………pájaros en celo en musgo de tristeza

hay tantos perros que ladran estas cuevas
y se rigen a los puños el dominio de las perras

hay tantos que profanan la belleza
ahorcada en los cabellos de Jimena

hay tantos que confunden los ojos de Graciela
con los sueños en la noche de centellas

y porque este corazón
……..no es un tacho de basura
……………….en la plaza más oscura
……Jazmín………..déjame decirte
……que te quiero como mierda
……aunque seas la más puta
……de esta tierra

Oh mujeres de la mala vida
tanta vida nos han dado en este día
pido otra ronda en esta tarde que se apaga
por la lluvia venidera en las noches
…………….de mañana

4
Balada de los barcos desolados
Aquí trasbordan mi cuerpo
desde las profundidades de este amanecer
sobre este mar donde bailan los barcos desolados
………..viene el Santa Lucia con mi tonelada muerta
enredado y carcomido por los peces fosforescentes del amor
…………que ahora recorren mis entrañas
…………como si fuese un pedazo de mar
…………perdido en el misterio

Aquí llega mi cuerpo pálido
………………………….plateado
…………………no azul como el cielo
……………sino verde hastiado por el sol
……..y mis ojos grises de orfanato de sirenas
……….mi frente de poseidón desmenuzado
…y mis labios conquistados por el beso ojeroso
……….de las musas del marino hospicio

……………Aquí bailan los barcos desolados del amor
……….y en los aires gallinazos de rojiza cabecera
……………….se rigen mis tripas descompuestas
……….se ennegrecen las nubes en cada parte de mi cuerpo
mientras el Santa Lucia ancla la soledad soleada cerca al muelle
……apagan el motor los corazones y las chalanas obedecen
……………….la triste canción de la marea

Proas cortan la danza aguada de la marejada
……………y el sol a estribor desierto
cruza las espaldas desnudas de pescadores cautivos
…que observan desde el puente mi cuerpo vencido
…con la barba de San Pedro desempleado
…con el corazón a babor expuesto a la mañana
………mi corazón……que es un barco solitario
………mi corazón……que baila en medio de la nada
………mi corazón……que mece el sueño de las aves
………mi corazón……que es una luna escamoteada

Ahora que ya no me sirven las agallas
……ni pesa tu mirada en mis escamas
ahora que arrojan mis tripas
como desmembrado corazón de un niño
………………….durmiendo en la playa
ya no hay un Divino Cristo que me salve
sólo el canto de los barcos desolados:

…………………manicomio de tu voz

…………………a la hora del ocaso

sábado, 25 de septiembre de 2010

Poemas de Mario Morquencho en CIUDADELIRIO (Sol Negro Editores, 2010). Y Otros poemas

De CIUDADELIRIO (2010)

La ciudad
La celda con escaleras negras
clavadas bajo el cielo gris.
Yo aún voy por la primera escala
por el peldaño oscuro que multiplica
escalón por escalón.
Llegar al último piso es sorprender al abismo
con la boca abierta:
…………………………¡Hambrienta!
Enmudecer viendo la puerta cerrada
que no da tregua
da ganas de dejar volar palabras-murciélago
de mi lengua.
Y lidiar con el humo
con la ciudad
con el cielo preñado de sótanos
donde jugamos
a vivir

Altas columnas
Altas columnas.

Cerros de incertidumbre.
Humo:
Predador de colores.

Sublimación de cuervos en el aire
toxina homicida pudriéndole el corazón a la esperanza.
Paisaje atroz a grises
decadencia en carne viva sobre piel muerta,
carroñero pensamiento en la altas columnas, altísimas
-¿Allá hay flores?-
No. Sólo hay barrotes.
No me preguntes cuántos

¡Sólo barrotes!
Innumerables:

donde yacen clavadas las manos de los ojos
de todos los hombres.

Herirnos
Herirnos como un cometa que flagela al cielo,
como nos gusta, como debe de ser,
de mañana, tarde, noche,
a cada rato y sin parar,
sin importar dónde ni cómo,
herirnos profundo.
Crearnos abismos unos a otros,
abismos que acepten
nuestros cantos, nuestros gritos,
abismos que engendren todos los ecos
de la vida, de la muerte.
Herirnos de insaciable, de delirios,
de océanos inquietos,
de niebla voraz sobre la costa
……………….y que no baste
Sangrar desde la ranura de la puerta
hasta el despegue de nuestros ojos,
sangrar y que todo salpique,
sangrar todos por todo lado,
tú del mío, yo del tuyo,
él del lado del otro que la mira a ella
…………………porque sangra de él.
…………………SIN RESPIRAR
Herirnos
bajando
escalones
a cada rato,
C
A
Y
E
N
D
O
en un tumulto
de gente que se pregunta
lo mismo que tú, mientras la herida
sigue creciendo, mutando, mutando mundano,
pústula, gangrena, amputación, muletas, silla de ruedas,
rastro de un arrastrado en el paraíso que dibujan los niños cerca
del precipicio donde pululan canciones del río
que nadie escucha por falta de tiempo, arte,
o quién sabe qué, o por qué la tinta se
acaba o la inspiración o la locura,
pero la sangre
la sangre
nun
ca

Otros poemas de Morquencho

Árbol
¡Cómo te extraña el gato de tres patas!
encaramarse ahora hacia el cielo le es imposible
desde el columpio vislumbro la tristeza
lamiéndose la cuarta pata fantasma
cuando los sonidos de la madrugada
sobre el techo sincronizan con los de la cocina
que mi madre habita
la fresca sombra se ha marchitado
junto a las escapadas a medianoche de mis sueños
el verano es más perverso
y cómo extraña el plácido ocaso recorrer con sus dedos
tus radiantes marrones impares

cómo te extraña la suave agonía del día
sobre la fila de hormigas negras
cómo extrañan ver por la ventana
los óleos de la primavera en tus curvaturas
en la madera palpitante
en los pies que nunca se cansaron de sostener la vida
en la lluvia que con la boca abierta recibiste
agradeciendo con las extremidades verdes extendidas

¡Todos te extrañan tanto!
también el otoño que se puso a deshojar
espurios lirios que ornamentan la sala
supuse que siempre quisiste comunicarte
enviándoles hojitas amarillas
como cartas con faroles encendidos
que viajaron y se perdieron en la incertidumbre
de los analfabetos verdes artificiales

ese deseo te llevó
a desquebrajar la acera y la pared
el ansia desde el subsuelo con el ejército de bichos
hasta la corona de aves y ruiseñor voz
valieron la pena de muerte
VALEROSO
épico desde la raíz de los gusanos
hasta la savia incontrolable derramada en el jardín

y tu cuerpo que ya no es árbol
lo extrañan tanto las llamaradas de una
……………………………casa pobre
los habitantes de esa casa pobre
……………………………sentados
……………frotándose las manos
mirando ese hirsuto témpano de
……………………………ser

Debió ser en la penumbra
Debió ser en la penumbra
acostado sobre piedras gordas
un sueño dentro de otro sueño
es apenas la luna o hábitos de droga
surgiendo como luz de mujerzuela
al abrir de par a par su puerta

debió ser el baile de mujeres inciertas
que miraban al cielo mientras su piel muerta
fornicaba con las migas del suelo

debió ser donde se extraviaron los caminos y las horas
que resguardaban celosamente las maletas
debió ser la penumbra de un perro
que de tanta sed no orina
la basura que deambula en madrugada de crochet locura

debió ser que fornicábamos con las paredes
los árboles y el viento
soñando dentro de otro sueño
deben ser así los ojos de la gata
sobre el gato desgarrado

debió ser el delirio de una bruja en llamas
la sección en que hemos muerto y los demás lloraban
el despertar de sueños fantasmas
muchas veces sin sentido:
……anoche fui una roca lanzada al mar
……con dos deslices en forzoso aterrizaje
……al fondo era un coral
……un cáncer esparcido como sangre arrocada
……destinado a ser un sórdido desastre

¡marchita noche que nos acoge!
se manifiesta incandescente
como rasguño azul de una frase
que citan los muertos desde sus escaleras rotas

solo en la penumbra y sueños
cuántas veces puedes saberte en sueños
sin sentirte un camaleón que va de gris a rojo
……azul arco iris nube lluvia
……crepúsculo día nublado verano
……medianoche nieve piedra óxido
……fábrica supermercado ciudad burdel
……canción de cuna árbol sonaja
……otoño nube blanca ave
……abismo chinche luna en celo
……loco poeta sueños
……nada más que sueños
con cigarrillos que humean desde el cenicero
en hastío y en penumbra
de almohadas pobladas de gente que espera
nunca despertarse en una TV encendida
………………….cuando todos duermen

Restos
¡No es posible de que me haya quedado sin ellas!
si andan como el aire
en todas partes
¡Es imposible de que no diga nada!
si mi boca comulga de ellas a cada instante
es una bajeza ir por el mundo
teniendo nudos en la garganta
tragando caos tras caos
dejando a la belleza vestida de esqueleto
bajo el enorme monolito de silencio
junto a los gusanos que un día hemos de montar
con toda el ansia de vivir y estar muertos
es imposible dejar amarrada nuestra lengua
…………………………a un palote de muelle
existiendo a flote en un inmenso mar de contradicciones
es imposible no navegar no naufragar
ahogarse es posible
ahogarse y dejar de ser anfibio
treparse de la orilla
de alguna orilla erguirse
y caminar y caminar hasta encorvarse
porque es imposible impedir ser un cadáver
porque es más posible que florezca de aquello
un inmenso jardín de arte
¡Es imposible haberme quedado sin ellas!
y si un día me cortan la lengua me resta el seso
mi mano lapicero
mi mano lápiz
mi dedo pluma
mi dedo carbón
mi dedo humano
mi dedo hueso
mi dedo nube

Inventario
Fue el primero. No el dueño de casa, soledoso, que tomaba ralo café en medio de la oquedad de la sala, sino el invitado que estuvo muerto. El primero que trajo tierra, también muerta. Flor, también muerta.
……………………………Madera, también muerta
.………………………El bosque. Las aves. El cielo.
El carpintero en el subsuelo calzándose el propio ataúd.

Fue él quien convenció al segundo. Quien vino escoltado de insectos que arrastraban consonantes y vocales. Quien cargaba en los bolsillos cigarrillos sueltos, sangre de ron y la estridente voz del barrio que convenció al tercero:
Interlocutor de las sombras. Traductor de animales degollados, chirriantes como campanas dentro de una cámara de gas.

La misma tecla irritante trajo un corderillo desatado de la niebla:
- ¡Tiniebla! ¡Tiniebla!-
Cantaba el corderillo sobre la lengua del sol que incitó al cuarto, quien se rasca la muleta. Vive lleno de amuletos en el cuello y plumas de gallinazo que canta como jilguero muerto en el medroso huerto donde la muchacha está húmeda de ajenjo.

Y continúa el inventario como una máquina para imprimir poemas.
Nomenclaturas de azufre. Fotografías de poetas muertos. Palabras de color y sabor a hueso. ¡Toda un África! Una hostigación de hormigas y gusanos que raptan uña, pelo y pellejo. Los intestinos. Las entrañas son un concurrido bar de artrópodos y todo el tiempo es rebanado minuciosamente con un bisturí larcoherrera…

De la armadura del corazón goteaban ángeles y serafines sobre la tierra del país en duelo donde las escaleras son un invento de la más sofisticada ciencia. Y poco a poco el corazón (que siempre es el corazón de un caballo a mil galopes) a pesar de la tierra-flor-madera muerta, irá derramando tinta y ron o irá negreando la noche en un ralo café cuando el insomnio sea relativamente igual a Dios.


MARIO MORQUENCHO LEÓN. Los Órganos – Piura, 1982. Empezó a escribir sin darse cuenta durante una época depresiva de su vida. Radica en Lima desde el año 2006. Formó parte del desaparecido colectivo Heridita y actualmente integra el Grupo Literario Signos y el Colectivo Jaula Ceniza. Ha participado en distintas ferias y recitales de poesía. Tiene publicado Ciudadelirio (Sol Negro Editores, 2010).
Administra el blog:
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jueves, 16 de septiembre de 2010

Grupo Literario Signos: Presentación de relanzamiento en el Auditorio del Gloria Plaza Hotel

Estimados amigos:

Todos están invitados a nuestra presentación de relanzamiento. Como saben, en un primer momento sería en el Auditorio de la Alianza Francesa, sin embargo por motivos que escapan al control de los organizadores, se cambió de lugar. Posteriormente, el evento sería llevado a cabo en SUNARP, sin saber que este hermoso auditorio ha sido, a última hora, destinado para ampliar las oficinas de dicha empresa, dejando casi en el aire toda la ceremonia.

Gracias al poeta Julio Fernández Bartolomé, se consiguió el Auditorio del Gloria Plaza Hotel (en la esquina de Virgilio D’allorso y Grau, Chiclayo). Su generosidad con SIGNOS no tiene límites, pues al enterarse de todos los problemas sucedidos, me dijo a través de una llamada telefónica que él mismo iría a dicho hospedaje y separaría el auditorio. Ahí estaremos el sábado 18 de setiembre, a las 8:00 p.m., relanzando el grupo. Se leerá poesía, se mostrará los libros publicados de los integrantes hasta el momento, se mostrará el historial fotográfico del grupo, y habrá la confraternidad sincera que la literatura lambayecana se merece.

Los esperamos en este gran momento de nuestras vidas.

Grupo Literario SIGNOS.
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