domingo, 21 de agosto de 2011

Vladimir Herrera: Carta abierta a un poeta “Católico”, agraciado y sentimental

Paseando por tu blog me doy de narices con una referencia a un doctor filólogo de nombre Iván Ruiz Ayala que me parece que datea algo tuyo. Su nota sobre tu poesía está llena de lugares comunes como no podía ser de otra manera. Alguna vez te comenté que desconfío como cholo de todo lo que venga de la Católica. Así ha sido. Pero lo que me anima a escribirte sobre el supuesto gacetillero y doctor se refiere a una historia pequeña que espero se conozca:

Soy amigo de André Coyné desde el año 1975, cuando lo frecuentaba en Lisboa y me comentaba acerca de la vida y milagros de la Lima de Cesar Moro y de E.A.W. Una Lima arrechante la de los años treinta que, como me decía Coyné, ha ido empalideciendo hasta nomás.

En 1988, en diciembre, fechó Coyné un prologo para la edición Auqui de los poemas de E.A.W. perdidos hacía muchos años y que él acababa de encontrar entre sus papeles de Montpellier. En ese prólogo está todo explicado. El libro se terminó de imprimir en mis talleres de la calle Madrazo de Barcelona en marzo del 89. A falta de un título le puse el primer verso del primer poema: Cuál es la risa. Fue mi madre quien viniendo de España le entregó los ejemplares al mismo poeta en su casa. Al cabo de dos meses recibí una postal atenta y agradecida de Emilio. Y todos tuvimos algo nuevo y hermoso entre las manos.

Tiempo después, en julio del 91, en un congreso en Salamanca, en una mesa de medio día en la que estaban Westphalen, Gonzalo Rojas, y Silvia, la hija de E.A.W., tuve acceso a Falsos Rituales y otras patrañas. Eran los poquísimos poemas manuscritos y en fotocopia que edité en Barcelona el año 94 de manera limitadísima en papel Archès con encuadernación de abanico a la japonesa de seis ejemplares, tres enviados a José Ángel Valente, Blanca Varela, y al mismo E.A.W. Los demás ejemplares tres los tengo yo a buen recaudo.

Debo recordarte que la edición de Cuál es la risa de Auqui data de marzo del 89, casi un año antes de la edición de las obras completas en Alianza cuidada por José Ángel Valente. Quien en su momento me escribió felicitándome por la edición mía. Esa ha sido mi aventura con Auqui y con E.A.W. en Europa y me alegro. Pero me indigna que, en un prólogo firmado por un tal Ruiz Ayala en una colección dirigida por Ricardo Silva-Santisteban con fotos de Herman Schwarz (la película se llama Dios los cría y ellos se juntan), se diga impunemente que mis ediciones de España no han sido autorizadas. Y lo peor de todo es que la Pontificia Universidad Católica del Perú patrocine tamaño despropósito cinco años después de mi edición prima.

Nuevamente la risita limeña que odiaba Vallejo muestra los dientes carcomidos para oscurecer el trabajo de un tipógrafo y además editor que para merecer su arte lo ha puesto al servicio de la gran poesía. Eso es todo.

Vladimir Herrera. En el centenario de E.A.W.

Fuente: La torre de las paradojas.

jueves, 18 de agosto de 2011

Balas Perdidas (1). Por José Carlos Yrigoyen y Jerónimo Pimentel. Acerca de los poemarios BERLÍN (Victoria Guerrero) y LATITUD DE FUEGO (Andrea Cabel)






















1. Poemas detrás del muro
Último capítulo de una trilogía que empieza con ‘El mar, ese oscuro porvenir’, ‘Berlín’ es también la continuación de la poética que Victoria Guerrero presentó en ‘Ya nadie incendia el mundo’, la segunda entrega de esta obra en tres partes. Ahí la poeta renunciaba por primera vez al rigor formal y a la contención expresiva (quizá la marca de ‘Cisnes estrangulados’ y ‘De este reino’), para iniciar una exploración más afín a las vanguardias latinoamericanas, donde el texto se quiebra –como signo y significado- para abrirse a estéticas menos “literarias”. Así las voces de la calle, plasmadas tanto en los modismos contraculturales (el uso de la ‘k’) como en el tono vivencial, se mezclan con raptos líricos, una interesante apropiación del discurso de género (la fragmentación del cuerpo nacional es la fragmentación del cuerpo femenino), favoreciendo un pródigo juego intertextual que conversa con la línea no clasicisista de la poesía peruana (Guerrero cita reiteradamente a Vallejo, ‘Chacho’ Martínez y Hora Zero). Este esfuerzo recuerda, por su alcance, al planteado en el ‘poema integral’, aunque esto no sea un hallazgo ya que las menciones a Ramírez Ruiz son constantes en el poemario.

Como bien ha señalado Ricardo González Vigil, la metáfora evidente de ‘Berlín’ es el muro como división y frontera, y en él, todo lo que implica separación o dicotomía: ya sea social (“Tú clase pujante/Yo burguesa de medio pelo…”), sexual, económica (capitalismo vs. comunismo), espacial (“¿por qué regresaste al Perú?”) y estética. Pero la mirada que fragmenta también va más allá y sueña con decantar todo aquello que parezca unidad: la mujer, dividida entre el feminismo y la maternidad; o la voz poética, oscilando entre la concentración verbal y el desborde dramático. La apuesta, acertada, es que estas oposiciones no se resuelvan, sino que se expongan y encuentren sentido en el devenir. De esta manera, y gracias al ritmo, los discursos van formando capas de sentido, de sonido, capas tipográficas incluso, que se sobreponen a manera de niveles por los que el lector transcurre. El reto para Guerrero, luego, ha sido crear una poética capaz de permitir este flujo y cobijar todo lo que la palabra, siempre consciente de sí misma, tensa (“La ropa interior y aquellos televisores de pantalla plana/ la invitan a sumergirse en una poética nueva…”).

‘Berlín’ sale airoso de los retos planteados por su propia ambición en virtud de su estructura, que posee la unicidad necesaria para articular diferentes discursos (el poemario se puede leer como un largo flujo, a la manera de ‘Octubre’), y de los numerosos recursos literarios que dispone la autora, capaz de cambiar de registro sin sacrificar la “verdad” de su voz (“Nadie me podrá decir si esta es la música que nos espera/ Oh hijo mío / La noche avanza como una ola amenazante desde la otra costa// Y ya no sé cómo amarte/ Tu pureza hiere mis oídos// Hoy quisiera llevarte a caminar/ Bajo el fuego brillante de los cazabombarderos// Y enseñarte el mapa de una ciudad dormida/ El aroma del pan popular/ Y la justa limpieza del miserable…”). Y a pesar de que creemos que buenos poemas como ‘El ciclista’ no necesariamente aportan a la redondez del libro, y de que Guerrero posee o coquetea con cierta pulsión populista, estas atingencias menores no desmerecen en absoluto un poemario que, como culminación de un tríptico, bien puede calificarse de consagratorio. (Jerónimo Pimentel)

[Autor: Victoria Guerrero. Libro: Berlín. Editorial: Intermezzo Tropical, 2011. Relación con la editorial: ninguna. Relación con la escritora: cordial.]


2. Latitud sin actitud
Cuatro años después de haber publicado su primer libro, el atendible Las falsas actitudes del agua, Andrea Cabel regresa con un nuevo conjunto de poemas, Latitud de fuego, que, lo digo desde ya, no aporta nada a lo que esta joven escritora ha hecho anteriormente. Si en su debut Cabel nos demostró que cumplía con los requisitos para escribir bien, en Latitud queda en evidencia que esta es su mayor virtud, y por lo tanto, su más grande limitación. Estos poemas son casi siempre limpios, puntillosos, minuciosamente elaborados, y a la vez inocuos, fáciles y sobre todo irremediablemente vacíos; no hacen sino exponer machaconamente la única fórmula que su autora maneja desde sus composiciones iniciales, y que consiste básicamente en largos versos salpicados de imágenes amables e invocaciones al ser amado (“rasguño de arena, de cavidad inmensa levantando un perfil solo. la altura triste de la distancia, lo cóncavo de tu rostro cuando me miras, mi actitud solitaria cuando te busco, partimos en dos el trozo dulce y aun los gritos se apagan”). Pero si este recurso funcionaba en algunos poemas de Las falsas actitudes gracias a cierta tensión dramática, aquí no son sino ejercicios realizados por una voz enamorada de sí misma y siempre en piloto automático.

Eso es lo que más me ha decepcionado de Latitud de fuego: no la total falta de riesgo transparentada en sus páginas, sino esa constante sensación de remake con relación al libro precedente, esa monotonía del ilusionista que desaparece distintos objetos con el mismo truco. Como agravante, no siempre hay regularidad dentro del seguro andamiaje en el que Cabel ha decidido resguardarse. Abundan las imágenes pueriles y sensibleras (y tú, garúas cuando te nombro finito / cuando sonríes a pesar de los rostros de la porcelana fría / a pesar de las piedras preciosas sujetas a tu pecho / sujetas a tus huesos, a tu piel de sonrisa.”;”lamentando que aquí la lluvia zumbe igual que el metro o el tren de las hormigas, de las verdes manos agitando algún lugar de este pecho, incompleto y acaramelado”), y en general, es fácil encontrar versos desiguales que afectan la factura de los poemas. La excepción a esta circunstancia es el último poema del conjunto, Lima hoy, que sugiere el buen libro que Cabel pudo haber escrito y que Latitud de fuego, en definitiva, no es. (José Carlos Yrigoyen)

[Autor: Andrea Cabel. Libro: Latitud de fuego. Editorial: Borrador, 2011. Relación con la editorial: ninguna. Relación con la escritora: conocidos.]




Crítica raquítica. Por José Carlos Yrigoyen

Cuando leo a los actuales reseñadores literarios de la prensa limeña extraño la página de crítica de libros que durante los años noventa mantuvo Rocío Silva Santisteban en Somos. No quiero decir con esto que Silva Santisteban fuera nuestra Michiko Kakutani ni mucho menos. Pero el poquísimo espacio que le asignaban, limitado como para fundamentar sus opiniones, lo administraba con suficiente criterio como para cumplir el requerimiento básico que se le exige a alguien al que se le encarga un espacio destinado a criticar las novelas, poemarios y ensayos que aparecen cada semana: decir lo que en verdad piensa. Arriesgar mínimamente una opinión. Pasar por la experiencia, nada agradable, es cierto, de quedar de vez en cuando mal con alguien. Recuerdo algunas reseñas suyas donde era terminante y hasta feroz con los libros que le disgustaban; como por ejemplo, cuando destrozó uno de las tantas insufribles entregas con las que Edgar O´Hara nos torturaba por esa época: En una casa prestada. Rocío llegó a preguntarse públicamente cómo era posible que existieran editores que permitieran que semejantes bodrios vieran la luz. Por lo que sé, O´ Hara nunca le perdonó ese ejercicio de sinceridad. Recuerdo también críticas negativas a otros poetas y narradores que eran amigos y conocidos de la autora de Ese oficio no me gusta, como Mary Soto –por su libro Limpios de tiempo- o Sergio Galarza –por su colección de relatos Todas las mujeres son galgos. Recuerdo también, y más nítidamente, que a mi primer libro, un pecado juvenil, también le dio con palo. Y estaba bien. En fin: uno podía criticarle muchas cosas a RSS, pero no que careciera de los ovarios suficientes para estampar en letras de molde su auténtico punto de vista.

Pues bien, ¿qué ha pasado con la crítica literaria de los medios en esta última década? Con muy honrosas excepciones, esta prácticamente ha desaparecido. Algunas publicaciones la eliminaron un buen día de sus páginas sin el menor remordimiento –como es el caso de Correo, el pasquín dirigido por Aldo Mariátegui- y otros se la encomendaron a gente que, o no da la talla para ejercerla, o la toma como un trabajo rutinario y aséptico en el que la finalidad principal es pasar piola. Es decir, completar el número establecido de palabras sin decir absolutamente nada relevante o cubrir indiscriminadamente de flores a cualquier volumen que llegue al correo de la redacción.

Querido lector de Nosotros Matamos Menos: ¿alguna vez ha leído usted, en todos estos años, una sola crítica negativa pergeñada por José Donayre Hoefken, encargado de la sección de libros de la revista Caretas? Yo, nunca. Todas ellas son decididamente entusiastas: jamás entablan una sola atingencia a los libros sometidos a su escrutinio. Si mañana hubiera una hecatombe nuclear y solo quedaran las críticas de Donayre para estudiar lo que fue la literatura peruana reciente, cualquiera creería que vivimos una Edad de Oro en nuestras letras; que cada semana en el Perú era publicado un libro estupendo, de gran calidad; que cada mes surgía un joven poeta cuya opera prima sugería un Eielson o un Hinostroza en potencia. La realidad, como nosotros sabemos, es muy distinta, y por eso me queda la sensación de que Donayre vive en una dimensión paralela, donde cada vez que se asoma por la ventana contempla Picadilly Circus o cualquier otro de los centros culturales más fulgurantes del mundo literario contemporáneo.

Si bien ya de El Comercio y de la camarilla de ignorantes que lo maneja no se puede esperar nada, es una lástima lo que ha sucedido en los últimos años con la ya fenecida columna semanal de Ricardo González Vigil, quien siempre fue un crítico más que respetable. Pero hay que ser honesto, pues: sus columnas, en los últimos años, eran la mar de confusas. No sé si el motivo de ello sea que le editaban los textos de cualquier manera o si se le acababa el espacio antes de poder llegar al meollo de lo que quería decir, pero en la mayoría de los casos terminaba hablando de cualquier cosa antes que de la obra que debía ser motivo de su reseña. Por otro lado, ¿no es ya un poco monótono que un crítico viva calificando cuanto libro analiza como “extraordinario” “portentoso” o “formidable”? No obstante lo apuntado, que la columna de RGV deje de ser publicada es un hecho lamentable, pues de todas formas es un espacio perdido. En cuanto a la sección de libros de la revista Somos, regentada por Enrique Sánchez Hernani, el problema es distinto: ni con la mejor voluntad del mundo se puede hacer una crítica seria cuando se te pide que ella no exceda las dos líneas de un texto de Word. Eso, como ya apunté en un post anterior, se debe a la visionaria labor de Eduardo Lavado, quien considera que una reseña no debe tener más caracteres que uno de los telegráficos chismes faranduleros del Correveidile, su máximo aporte al periodismo nacional. Bip.

De los demás reseñadores es poco lo que se puede decir (o no se puede decir nada distinto a lo anterior): o ejercen una crítica que juega al avestruz (pura descripción, cero opinión, o, lo que es peor, una desmedida generosidad con todo los libros que reciben) o las páginas culturales de los medios en que laboran son tan insignificantes que es como si no existieran. La salvedad a esta regla es Javier Agreda, crítico del diario La República. No lo digo porque esté de acuerdo siempre con él (en realidad, de cada diez reseñas que publica, discrepo con ocho) sino porque cuando un libro le parece malo no tiene remilgos en decirlo y suele fundamentar sus opiniones con propiedad. Quizá sus reseñas a estas alturas pequen de mecánicas (su modus operandi es el siguiente: primero presenta el libro, luego señala sus virtudes, y en el 90% de los casos termina dando una maleteada), pero a diferencia de casi todos los demás se toma su trabajo con cierto rigor. Lo cual es mucho en un ambiente literario donde ya se perdió el coraje suficiente para señalar que el trabajo de un escritor es insatisfactorio. Aunque luego de este post, quizá yo sea el autor con quien se rompa esa tendencia.

Fuente: Nosotros matamos menos
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Presentación del libro EL ARRIBO DE UN ÉXTASIS VIOLENTO del poeta César Pineda Quilca, este 19 de agosto en la Casa de la Literatura Peruana

INVITACIÓN

Toro de Trapo Editores S.A.C. tiene el agrado de invitarle a la presentación del libro:

EL ARRIBO DE UN ÉXTASIS VIOLENTO
del poeta César Pineda Quilca.

En esta oportunidad acompañarán en la mesa presentando su libro:
- Raúl Heraud
- Manuel Luque
- Paolo Astorga
- Héctor Ñaupari
- Roy Dávatoc - Editor de Toro de Trapo S.A.C.

Lugar: Casa de la Literatura Peruana
Jr. Ancash 207, Cercado de Lima
Fecha: Viernes 19 de agosto
Hora: 5:50 p.m.

Se estará sorteando un libro del autor a todos los asistentes al final de la presentación.
Y a los que entren al facebook de Toro de Trapo un sorteo muy especial:
https://www.facebook.com/pages/Toro-de-Trapo-Editores-SAC/157322514322023


Ya saben ingresen al facebook, den click en me gusta y participen en el sorteo.

lunes, 15 de agosto de 2011

Altamente transgresor (I): El escritor cubano Jesús David Curbelo presenta el libro EROCÉNTRICA, de Rocío Santillana


"El lenguaje de este largo performance que es Erocéntrica resulta altamente transgresor y no sucumbe al amor ni al odio." El video (ver arriba) editado en agosto de 2011 rescata las palabras del escritor y crítico cubano Jesús David Curbelo acerca del libro Erocéntrica Poesía Inconsecuente, de Rocío Santillana, presentado en La Sala Teatro Las Carolinas (La Habana Vieja) en diciembre de 2009.

Año y medio después de esa presentación quedan en mi poder 3 ejemplares de Erocéntrica Poesía Inconsecuente. Sólo 3 de los 350 que compusieron las dos ediciones personales (la primera cubana y accidentada, y la segunda limitada y mexicana) que tantas peripecias me costó conseguir que vieran la luz. De los 3, el primero lo conservo parar mí como el mayor tesoro, el segundo es el último a la venta en la Librería Iberoamericana de Madrid, y el tercero se lo guardo al muchacho que aparece en la cubierta hasta que pueda tomar un avión y entregárselo en persona.

Entre 2008 y 2009, tiempo que viví en La Habana, tuve la enorme suerte de asistir como oyente al Diplomado de Poesía del Centro Dulce María Loynaz que Jesús David Curbelo (Camagüey, 1965) impartía en la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba UNEAC. A esa suerte de aprender de su erudición y su sensibilidad, le siguió la de conocerlo como la tremenda persona que es. Pero mi mayor fortuna fue que, además, un poeta y novelista de su talla literaria accediera a presentar mi primer poemario en un evento que simbólica y migratoriamente, cerraría mi tiempo en La Habana. De dicho evento performático y audiovisual (posteado en este mismo blog anteriormente) reproduzco ahora las palabras de Jesús David Curbelo acerca del libro Erocéntrica.

Gracias, pues, David, por multiplicar el sentido de ese trozo de mi vida que dejé (y tomé) en una ciudad que no es la tuya ni la mía y a la que, sin embargo, los dos pertenecemos de alguna forma (o de muchas).

Gracias, Yasser, por registrar el sonido de este documento valioso para mí. Gracias, Yuri, por tomar las fotos que ayudan a contextualizarlo. A Israel http://www.contraelamor.com/, gracias por el apoyo técnico en la edición del video. Y a todas las personas que hicieron posible que yo viviera esta experiencia y siga viviendo otras nacidas del Proyecto Erocéntrica.

Texto: Rocío Santillana.

A propósito de su concurso literario llevado a cabo en el 2010, POETAS UNIVA publica antología mundial de Ecopoesía CENTINELAS DE LA TIERRA

Estimadas amigas y amigos, les hacemos llegar nuestro blog con información sobre la publicación del libro CENTINELAS DE LA TIERRA, primera antología mundial de Ecopoesía, editada por el FONDO EDITORIAL POETAS UNIVA. El libro contiene 100 ecopoemas seleccionados del I Concurso Mundial de Ecopoesía, que desarrollamos el año pasado. Lo puedes apreciar en el siguiente enlace:

http://poetasuniva.espacioblog.com/post/2011/08/15/centinelas-la-tierra-primera-antologia-mundial-ecopoesia

Por tus aportes y comentarios te quedaremos muy agradecidos.

POETAS UNIVA – CONSEJO DIRECTIVO
Tumbes - Perú

Nuevo debut en Cascahuesos Editores: EL HOMBRE DE A CERO, primer libro de Juan Carlos Nalvarte Lozada

Cascahuesos Editores anuncia la publicación de El hombre de a cero, primer libro del joven escritor arequipeño Juan Carlos Nalvarte Lozada. Apostando por la promoción de nuevos valores en la literatura del país, ahora es el turno de este talentoso escritor, quien se suma a nuestro gran catálogo de publicaciones de este año y que será puesto a disposición del público en las próximas semanas. Este primer libro contiene 24 relatos juveniles, la mayoría de ellos de corta extensión, llenos de una intensidad desbordante de humor y cargados de lascivia. Se puede leer varios de sus primeros relatos en el blog de microrrelatos Micrópolis.

Sobre el autor:
Juan Carlos Nalvarte Lozada nació en Arequipa en 1991. Estudió en el Colegio San José de Arequipa y, actualmente estudia Derecho en la Universidad Católica de Santa María y pertenece a su elenco de teatro. Está convencido de que los duendes existen. Idolatra a Juan José Arreola, Jorge Luis Borges, Julio Ramón Ribeyro y Guillermo Cabrera Infante y forma parte del naciente grupo cultural Heteróclitos. Ha publicado, en edición conjunta con el escritor Giovanni Barletti y bajo el seudónimo colectivo “José María Romaña” la colección de cuentos Los niños bueno no ganan (2008), libro que por gracia divina nunca logró ser distribuido. Administra el blog Insecto lascivo.

Sobre el libro:
«Acercarse a los microcuentos de Juan Carlos Nalvarte Lozada nos depara muchas sorpresas. Lo cotidiano, la vida que vemos pasar sin más, se torna aquí un buen silbido, una melodía que de pronto nos impactará, pues la creíamos olvidada. Juan Carlos recupera esos sonidos en cada una de sus brevísimas historias con la pericia que su mundo requiere». Ricardo Sumalavia.

martes, 9 de agosto de 2011

La credencial de un poeta. Por Robert Jara

A mis 41 años aún no he publicado libro alguno, sino tan sólo un par de plaquetas individuales, y un par de plaquetas colectivas, las cuales, por supuesto, no cuentan como carta de presentación y de acceso al clan literario. El por qué no he publicado, no creo que sea importante, como tampoco lo es el por qué alguien sí lo ha hecho. Es innegable que la plaqueta brilla ante el escrito inédito, pero también es cierto que se opaca ante el libro. Basta que digas que has publicado sólo una plaqueta para que tu interlocutor sea víctima del desencanto; silenciosa e inconscientemente te ubicarán unos peldaños más abajo de los que si han publicado un libro. La tribu de poetas, desde hace rato, se ha divido en dos: la de los que han publicado un libro y la de los que no. Esta división trae consigo la vara con que se mide y discrimina. Esta vara parece eliminar el dilema subyacente: ¿hay que haber publicado al menos un libro para ser reconocido como poeta? Si la respuesta es afirmativa, entonces endoso esta otra: ¿con la publicación basta (y sobra) para que alguien sea reconocido como poeta?, ¿la publicación representa, por sí sola, la condición necesaria y suficiente para ser reconocido como poeta? Recuerdo que en Puerto Rico, hace unos años, se abrió un debate al respecto. Pues un grupo de poetas, si la memoria no me traiciona, hizo una invitación pública a los poetas para participar en un encuentro nacional de literatura, con la sola salvedad (publicada en los medios) de que con poetas se referían sólo a los poetas que habían publicado al menos un libro. Las reacciones no se hicieron esperar. Y obviamente las opiniones se partieron en dos: (1) Poeta es todo aquel que además de haber escrito poesía ha publicado un libro de poesía, y (2) Poeta es todo aquel que escribe poesía, independientemente de si ha publicado o no un libro de poesía. Los del primer grupo creen que el libro es quien otorga y valida el título de poeta, mientras que los segundos no lo creen así. Lamentablemente ambas posiciones resultan maniqueas, interesadas, chovinistas: no es casualidad que los del primer grupo sean quienes ya han publicado un libro, mientras que los del segundo grupo los que no han publicado aún. ¿Que objetividad, no? No son sino los hilos del chovinismo en acción, tal como sucede, por ejemplo, en los concursos literarios: quien concursa y gana, dirá, invariablemente, que dicho concurso es trascendental, importante, etc.; mientras que el concursa y pierde, mantendrá su participación en estricto privado hasta la eternidad o bien dirá que el concurso carece de toda importancia, que ha sido amañado, etc.

¿Al poeta lo hace la creación o la publicación? ¿Poeta que no publica no es poeta? Como yo no he publicado aún, comprensiblemente, estoy condenado (o tengo el derecho) a sostener que la publicación no es lo que me hace poeta; sino la creación. Pero, como soy consciente de lo chovinista que es mi respuesta, hago uso de mi licencia para responder todo lo contrario.

¿Es posible que alguien escriba poesía de manera seria sin la intención de publicar? Personalmente, yo no lo creo. Lo que yo sí creo, es que algunos, tarde o temprano, lograrán publicar un libro, y por tanto podrán llevarlo bajo el brazo; mientras que otros, no alcanzarán dicho privilegio. La publicación en ese sentido se convierte en ícono del triunfo o bien del fracaso. A veces la publicación permanece en anhelo (en motor creativo, inclusive), sólo hasta que su sola recordación revive la sensación inmanente de la frustración y/o del fracaso; sensación que ha nacido cuando la esperanza de publicación se desvanece, ya por las reglas del mercado ya por las propias limitaciones del poeta. El poeta termina doblado por la certeza (real o inventada) de que jamás podrá publicar un libro; certeza que lo obliga a sostener con vehemencia que publicar no es su objetivo, que publicar no es importante, etc. Estas afirmaciones no son más que la cura que el poeta se ofrece a sí mismo en salud, no son más que su natural y lícita auto defensa para solapar el fracaso. Es lícito que el poeta que no puede (o cree que no puede) publicar un libro desdeñe la publicación del mismo, al igual que la zorra desdeñó las uvas maduras por el sólo hecho de no poder alcanzarlas.

¿La calidad de la poesía depende del soporte material? ¿La calidad de un poema mejora si en vez de ser publicado en cuero de vaca se publica en láminas de oro? ¿La poesía en sí misma es mejor si se publica en una plaqueta casera que si se publica en una edición de lujo? ¿El poeta es mejor (más) o peor (menos) poeta si sus poemas los publica en un periódico, en una revista tradicional, en una revista cibernética, en un libro,…? ¿Qué es mejor, un puñado de poemas buenos no publicados en libro o un puñado de poemas malos publicados en libro? La respuesta resulta ser una verdad de Perogrullo: la poesía no mejora por el sólo hecho de ser publicada, no importa si se publica en cuero de borrego o en láminas de oro. La calidad de la poesía depende exclusivamente de la (in)capacidad literaria del creador; mientras que su publicación, o no, depende de la (in)capacidad extra literaria del mismo. Entre estas (in)capacidades extra literarias mencionemos, por ejemplo, la (in)capacidad económica, la (in)capacidad comercial, la (in)capacidad social, etc. Después de todo: ¿es justo exigirle al poeta que posea (in)capacidades extra literarias? Estando ante una verdad de Perogrullo es patético ver al ego de ciertos poetas que (les) han sido publicados, menear su libro al aire como prueba contundente e inequívoca de su calidad poética. La publicación no es prueba suficiente de la calidad literaria. Hay, todos lo saben, aunque casi todos lo callen o ignoren por conveniencia, poesía buena no publicada; como hay, poesía mala publicada en ediciones de lujo.

El poeta como parte de un colectivo está obligado a mostrar con hechos su condición de poeta. Nadie del colectivo tiene la obligación de llamar poeta a un poeta por el solo hecho de que este así lo reclama a cuatro vientos. Si el poeta dice soy poeta, y quiere que lo reconozcan como tal, el colectivo tiene todo el derecho a exigirle evidencias concretas, y el poeta la obligación de ofrecerla. El que sólo bastara la palabra del poeta para ser llamado poeta, eso sí sería preocupante, arbitrario, falto de seriedad. ¿Y cuál sería la evidencia que legitime al poeta como tal ante el colectivo? Sí bien creo que el poeta debe ofrecer evidencias de su existencia poética, si bien creo que el poeta debe presentar al colectivo algo que lo justifique como tal, es claro que esto no sólo es satisfecho a cabalidad por el libro, sino también por la plaqueta, la revista, el periódico, el recital, la web, etc.; es decir, la evidencia es la publicación en sí misma, mas no el soporte material en que esta se concreta. La publicación, en general, representa la única prueba tangible que legitima al poeta ante el colectivo. En este sentido el recital, por su propia naturaleza, sería la publicación de soporte físico más volátil (aunque irrefutable para los que lo oyeron); mientras que el libro, sería la publicación más duradera; lo cual lo convierte en la evidencia, en el legitimador ideales, en la credencial idónea, aunque no única, del poeta; esto explica al libro como objeto literario por antonomasia que discrimina entre poetas y no poetas, en desmedro de la web, de la plaqueta, del periódico, etc.; invita/induce a los egos deformados y a los desprevenidos olvidar que no es el libro quien legitima al poeta, que no es el libro la única credencial del poeta, que la credencial natural y primigenia es la publicación misma, y que la publicación carece del poder mágico de insuflar calidad poética al contenido publicado (ni lo mejora ni lo empeora, lo deja intacto); que la publicación, después de todo, credencial o no, sólo cumple con su afán de perennizar y/o masificar un texto, simplemente.

Presentación del Poemario JAMÁS TANTO CARIÑO DOLOROSO de William Gonzales Pérez, en el Centro Cultural Brisas del Titicaca

Presentación del Poemario
JAMÁS TANTO CARIÑO DOLOROSO
de William Gonzales Pérez

Presentan:
- José Pancorvo
- Johnny Barbieri

Además Poesía de:
- Eva Velásquez
- Pedro López Ganvini
- Pablo Santiago Salazar
- Alfredo Coello

Día: Miércoles 10 de agosto 2011 – 7:00 p.m.
Lugar: Centro Cultural del Brisas del Titicaca
Jr. Walkusky 186 (Alt. 1 Av. Brasil - Lima)

Brindis - Libros - Música.

Ingreso Libre

lunes, 8 de agosto de 2011

Asociación Peruana de Ética y Filosofía Política (ASPEFIP), invita a participar en la mesa redonda LOS RETOS DE LA DEMOCRACIA PERUANA en la UNMSM

Tenemos el agrado de anunciar la reciente organización de la Asociación Peruana de Ética y Filosofía Política y, como acto inaugural, queremos invitar a la comunidad académica a participar en la mesa redonda “Los retos de la democracia peruana” el viernes 12 de agosto a las 4.00 p.m. en el Auditorio Principal de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas – UNMSM.

Participantes:
- Dr. Félix Reátegui, profesor de la PUCP
- Mg. Gonzalo Gamio, profesor de la PUCP y de la UARM
- Dr. Miguel Polo, profesor de la UNMSM

Lugar:
Auditorio Principal de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas
Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Av. Venezuela s/n

Fecha: Viernes 12 de agosto
Hora: 4.00 pm
Auspicia: Escuela Académico Profesional de Filosofía – UNMSM

Ingreso libre.

domingo, 7 de agosto de 2011

Arguedas y el tiempo. Por Harold Castillo Peralta

José María Arguedas nació en Andahuaylas, Apurimac, un 18 de enero de 1911. En el año de su centenario, el Perú de todas las sangres –al cual el escritor le dedicara los mejores momentos de su vida– se detiene para homenajearlo y revalorar su legado. Aquella fuente enriquecedora y vital, constituida en su obra, es el testimonio tangible de su vigencia y compromiso pleno con la identidad peruana a través del tiempo.


Por Harold Castillo Peralta*

Quizás la mayor virtud de Arguedas haya tenido que ver con la capacidad para proporcionar lúcidamente, a través de de su obra, los pormenores de una realidad compleja y poco valorada en su momento: el mítico mundo andino del cual era conocedor privilegiado, dadas sus raíces serranas, y que supo rescatar para la posteridad peruana y universal.

Confluyen en Arguedas factores decisivos como la autenticidad, la vehemencia o el compromiso pleno para asimilar, como un asunto propio, la problemática doliente del Perú profundo. Es Arguedas la prueba palpable de la superación a la que muchos de sus hermanos no han tenido acceso por culpa del desdén y el egoísmo de las sociedades costeñas; convirtiéndose, de este modo, en una particularidad asombrosa –inquietante– para un medio que excluye progresivamente a personas de otras creencias, costumbres y razas por considerarlas inferiores.

Aunque fue un mestizo proveniente de una familia acomodada, José María Arguedas vive tragedias que lo van a marcar desde muy niño, comenzando por el hecho de perder a su madre, a causa de una enfermedad, cuando sólo tenía tres años. Su padre, abogado de profesión, pasaba la mayor parte del tiempo fuera del hogar, viajando por asuntos de trabajo. De modo que la ausencia de ambos padres –al menos cuando niño– va a influir en su psicología futura. Aquella búsqueda incesante de algo que le faltó en el pasado y que, inexorablemente, ya no será posible conocer.

Pero Arguedas, en realidad, nunca estuvo solo; ni siquiera cuando su padre contrae segundas nupcias con una hacendada pudiente de San Juan de Lucanas, Ayacucho, y es trasladado junto a su hermano Arístides –dos años mayor que él– a vivir con su nueva familia.

El desprecio por parte de su madrastra no se hace esperar ante la ausencia del padre. Es cuando José María es obligado a vivir con los criados indígenas; de los cuales, no obstante, aprendería muchas cosas.

A la edad de diez años, cuando huye junto con su hermano a la casa de un tío paterno, José María encuentra algo de la estabilidad emocional que tanto había necesitado. La convivencia con los campesinos le es entonces satisfactoria. Dos años después, su padre lo lleva de viaje por sus múltiples destinos (mientras su hermano retoma los estudios en Lima), llegando a conocer más de doscientos pueblos, antes de ser internado en el colegio Miguel Grau de Abancay para terminar la primaria.

Los prejuicios arraigados en la costa no le fueron esquivos. Antes de su intensa vida universitaria y profesional en Lima, por ejemplo, durante su época de estudiante en el colegio San Luis Gonzaga de Ica –donde cursara los primeros años de la secundaria– sufrió la marginación de sus compañeros. Pero muy pronto encontraría en el estudio la manera efectiva para solucionar sus problemas, obteniendo las calificaciones más altas en toda la historia del centro educativo.

La vida itinerante de Arguedas, desde pequeño, va a permitir que se nutra de diversas experiencias sobre la realidad del hombre andino (en contraposición con su par costeño); e incluso, destacar la propia discriminación de los mestizos de ciudad hacia los comuneros en el Ande. Sin embargo, lo que más comprometía al autor de “Los ríos profundos” era quizás la exaltación de la cultura, el rescate de lo ancestral y lo mítico, la riqueza de las etnias que el Perú albergaba y que el tiempo no había podido doblegar. Los colores, la música, la magia y la fuerza de la raza dentro de su cosmovisión del mundo indígena. El factor de país de todas las sangres como suerte enriquecedora y motivo de orgullo, no de lastre o desdicha.

Todo ello va a ser determinante en su periodo de madurez, ya sea como educador, etnólogo o literato. Arguedas se convierte, de algún modo, en el enlace para comunicar de forma clara lo más trascendental y arraigado en los pueblos que no tienen voz fuera del referente capitalino o costeño.

Son sus novelas episodios de orfandad manifiesta que atisban el optimismo, pese a todo, como una necesidad incuestionable; la parte emblemática de todo ese valioso capital intelectual que nos ha legado. De allí que surge la necesidad de conocer más al Arguedas antropólogo e investigador social. No sólo al hombre que encontró en la literatura una vía de escape para apaciguar sus ímpetus y frustraciones.

La capacidad descriptiva expuesta en “Yawar Fiesta” (1941), la naturalidad autobiográfica de “Los ríos profundos” (1958) y “El Sexto” (1961), no hacen sino corroborar la meta en ascenso impuesta por el propio autor en su derrotero más íntimo, pretendiendo culminar siempre proyectos más grandes en entregas futuras. Es así como en “Todas las sangres” (1964) su valía narrativa lo lleva por linderos más ambiciosos, donde prima, esta vez, la noción ideológica en su afán por explicar los conflictos sociales y la concreta condición del hombre peruano en un contexto más universal.

Hablar de Arguedas, a la luz del tiempo, es también reflexionar sobre cuánto hemos avanzado como país en temas sensibles como la inclusión social, la lucha contra la discriminación, el fortalecimiento de la identidad, la igualdad de oportunidades, el derecho a la educación y a una vida digna. Sólo así comprenderemos mejor el legado de nuestro más emotivo narrador indigenista.


*Escritor y docente. Miembro del Grupo Literario SIGNOS de Lambayeque.

viernes, 5 de agosto de 2011

El Centro Cultural Rezistencia invita a la IV FERIA DEL LIBRO "JENARO HERRERA" en Tarapoto

El Centro Cultural REZISTENCIA invita a toda la población sanmartinense y peruana, a la IV Feria del Libro "Jenaro Herrera" - Tarapoto , que se llevará a cabo los días 11, 12, y 13 de agosto, en el minicoliseo de la I.E. Santa Rosa.

En esta oportunidad, nos visitarán los escritores Oswaldo Reynoso (Lima), Manuel Marticorena (Iquitos), Armando Arteaga (Lima), Juan Ramírez (Moyobamba), entre otros. Se presentarán muchos libros, habrá teatro, stands de exposición y venta de libros regionales, nacionales, y mucho más.

Así mismo, un día antes de la feria (el 10 de agosto), todos los escritores de la región tendrán un encuentro regional en la ciudad de Lamas (de 3:00 a 7:00 p.m.), en el que se planteará un encuentro nacional y se verán temas relacionados a la edición de libros e interculturalidad. Todos, incluso quienes no escriben y gustan de la literatura, están invitados: el punto de encuentro para esta actividad, será en el Mirador de Lamas.

jueves, 4 de agosto de 2011

El apogeo de la huachafería (Notas sueltas sobre un gobierno que se fue). Por Javier Garvich

La huachafería en el Perú tiene larga data y es algo más complejo que el germánico "kitsch", el argentino "atorrante" o el hispánico "hortera". Desde el apurimeño Jorge Miota (al parecer, padre del concepto) pasando por Mariátegui, Estuardo Núñez, los dos Hildebrandt (la bruja y el periodista) y Vargas Llosa hasta nuestros días; el término ha adquirido unas dimensiones claramente académicas, literarias, históricas y antropológicas, que trascienden el término original: Lo huachafo no es solamente el mal gusto, la imitación ridícula o el bizarrismo inconsciente. Se ha convertido en parte integrante de nuestra cultura "nacional".

La huachafería ha sido necesaria partícipe de nuestros gobiernos: el estilo brutalista de la arquitectura de Velasco, Moralez Bermúdez enfundándose la camiseta blanquirroja y cantando el himno en la cancha del Estadio Nacional (suponemos que ebrio), la oratoria hiperflorida y virtualmente en las nubes de Belaunde Terry, Fujimori disfrazado de indio pokra en la mañana y de chalán chiclayano por la tarde (amén de bailar cumbia con las putarracas locales en sus hilarantes campañas presidenciales), Toledo haciendo de la impuntualidad virtud, echándose hielo con la mano a copas de whisky etiqueta azul que tomaba como vasitos de agua...

¿Paniagua? Como presidente, nada huachafo, pero como candidato, huachafísimo.

Y sin embargo, ningún otro gobierno rompió las barreras de la huachafería como el segundo régimen de Alan García Pérez. Disfrutando durante cinco años en un estado de placidez económica, nadando entre divisas y créditos, con un crecimiento histórico del PBI; el voluminoso mandatario nunca se dedicó a invertir dinero en reformas estructurales del país, tiró al tacho las recomendaciones del Acuerdo Nacional y decidió concentrar el eje de los recursos estatales a construcciones espectaculares (muchas de ellas, inauguradas a medio hacer).

Con un ego a prueba de litio, el Genocida de los Penales mira al pueblo peruano como un hatajo de brutos (bueno, le votaron dos veces) que se deslumbra por el cemento, patente de legitimidad. Mediocre lector, quiere ser émulo de Ramsés II, Tito Flavio o Carlos III buscando pasar a la posteridad por una herencia arquitectónica inmortal e inolvidable. Obsesionado por un tercer mandato (y ser el presidente que más años ha gobernado el Perú) quiere imitar a Leguía, cuyas obras forman parte de la cotidianidad limeña. Ansioso por mantener su alianza con oligarcas y militares, emula a Odría refraccionando un puñado de colegios, repintando sus viejos ministerios, reconstruyendo el viejo estadio del dictador tarmeño. Dedica el año arguediano al descubrimiento de Machu Picchu por un aventurero yanqui, alucinándose un inca superstar y, al abrigo de los fuegos artificiales y la música de Los Jaivas, creerse rey del mundo por unos minutos.

Pero fundamentalmente, suplanta la realidad por la apariencia. Blasón elemental del segundo alanismo.

-Se han refraccionado medio centenar de colegios "emblemáticos" (las Grandes Unidades Escolares), esos colegios de ladrillos rojos que todo el mundo conoce, que se ven. No importa que sólo sean colegios tremendamente minoritarios a nivel nacional, que esta iniciativa se haya prestado -para variar- a negociados y faenones, no importa que se haya dejado al garete la educación bilingüe y que en el Perú del siglo XXI todavía haya colegios así de tristes. Pero es que incluso los colegios refraccionados arrasan con el patrimonio arquitectónico y se dejan las obras inconclusas. No importa, la gente quedará contenta con sus fachadas nuevecitas de colegio yanqui, sus colores brillantes sobre bibliotecas vacías y laboratorios incompletos, sus voladizos de metal herrumbroso y cristalería rota, que es lo que sucederá con esos presupuestos raquíticos que el aprismo dedicó al mantenimiento de los colegios.. Hay muy pocos colegios públicos que cuentan con piscinas y ninguno con pista atlética sintética...pero qué bonito se ven los colegios emblemáticos desde las avenidas.

-Alan creyó que terminando el primer tramo del Tren Eléctrico superaría el trauma de contemplar una obra inconclusa de venticinco años por culpa de su proverbial delirio de grandeza: Esa carcasa de concreto al aire libre, carne de graffitis, era un recordatorio desagradable para nuestro pícnico presidente. Y claro, tenía que terminar esa obra como sea. Así, a Lima le han impuesto un Tren desligado de cualquier plan municipal de transporte, cuyo costo se ha multiplicado varias veces y casi oliendo a corruptelas, que no cuenta con vagones ni suministro eléctrico previsto, que no garantiza para nada no su rentabilidad sino su propia sostenibilidad mínima. Un tren que no solamente divide y degrada comunidades en los distritos del sur, sino que en la práctica impide que las ambulancias o carros de bombero de dichos distritos puedan eficientemente trasladarse de un lugar a otro de esa infranqueable vía. Pero qué bonito será viajar como en Europa y viendo pasar los trenes junto a tu casa como en Brooklyn.

-¿El Estadio? Victor Vich ya señaló lo tremendamente contradictorio que es un estadio "Nacional" dividido entre palcos dorados para unos y tribunas llanas para otros. Yo solo quiero resaltar el escándalo de gastar millonadas en una olla exprés con lucecitas, torres fálicas y coloradas, inaugurado con más de medio edificio sin pintar y con los marcadores electrónicos abandonados para que la próxima administración lo termine de instalar. Lo peor es que esa papa rellena metálica cuenta con una pista de atletismo ¡de solamente seis carriles! que es como inaugurar hoy en día trenes con locomotoras a vapor o rascacielos sin ascensores. Y eso en un país con cero velódromos, sin campeonatos de pentathlon moderno, con infraestructuras arcaicas de gimnasia y donde la inmensa mayoría de nuestros niños solo pueden enterarse del balonmano, del water polo o del rugby por la televisión de cable. Pero qué importa, qué bonito se verá esa cacerola color moco cuando estén allí Shakira, Daddy Yankee o Los Rolling Stones en silla de ruedas...

-Ah, el Gran Teatro Nacional, ese nombre pomposo para un paralepípedo multimedia, con una tarántula de aluminio por un lado y un culo de madera por el otro. Wilfredo Ardito nos recuerda que no hacía falta ese minimastodonte, teniendo en cuenta que a cincuenta metros está un más que decente auditorio en el Museo de la Nación y a cien metros ya existe el teatro de la Biblioteca Nacional, soberbio y en buenas condiciones. ¿Por qué no haber pensado en distritos populosos como Villa María del Triunfo o Ventanilla? Allí el Estado no ha puesto ni una glorieta de conciertos, ni un teatrín, ni nada. Obvio, "hay que pensar en grande" (expresión infantil que suele revelar patéticas megalomanías): si Berlín tiene su Isla de los Museos o Nueva York su gran centro artístico cultural, el gobierno de Alan no quería ser menos y pegando con gutapercha a la Biblioteca, al museo, al INC y al teatro de marras, ya tiene su gran eje cultural....nuestros hermanos de Bagua o Huancavelica deben estar aplaudiendo de emoción semejante logro.

-No me olvido del nuevo Ministerio de Educación, con un diseño adjudicado sin concurso público (¿Para qué? Si el gobierno tiene a sus amigos arquitectos y, si no, sus amigos contratistas le recomiendan a cualquiera) hace gala de una fina inteligencia al construir un edificio que asemeja a varios libros montados uno encima del otro. Qué original ¿no? Ese figurativismo elemental, ese discurso arquitectónico para dummies (¿No te das cuenta? Son libros uno sobre otro, libros, osea educación ¿manyas la indirecta?). Imagino que, si hubieran tenido más tiempo prestado de la molicie burocrática y más plata arrancada a las coimas; el gobierno construiría un ministerio de cultura con forma de huaco o un ministerio de transporte con forma de camioncito. La originalidad del alanismo. ¿Original? ¡¡Pero si ese adefesio es una copia fiel de un edificio mexicano construido hace más de treinta años!!

-Finalmente, la joya de la corona. Alan García haciendo gala de catolicismo (un catolicismo sui géneris, que le permite tener hijos fuera del matrimonio con la bendición tácita del Cardenal) erige un tremendo Cristo de plexiglás con reflectores y lucecitas de colores que sugieren a cualquiera que hay un parque de diversiones o un puticlub en la base del Morro Solar. Conocedor de nuestra proverbial superstición frente a las imágenes, el rollizo ex jefe de Estado sabe que, si hay una obra suya que perdurará, será esa. Nadie la va derribar, pese a su evidente mal gusto, pese a incumplir una veintena de normativas, pese al descontento de la alcaldesa y otras personalidades. No, todo el Perú huachafo abrazará ese ícono sintético y colorinche, como aplaude un tren que no va a ninguna parte, como alucina ante un estadio lata de anchoveta, como se emociona con un colegio con atrezzo nuevo y carencias de toda la vida.

Porque esta fila de horrores arquitectónicos no proviene solamente de una mente vanidosa horadada por la bipolaridad y los fármacos. No, buena parte de este país aún se sigue guiando por sus emociones y manías, por tradiciones tan pervertidas como íntimas, por su sentimentalidad primigenia y sus pulsiones intuitivas (imagínense que estuvimos a punto de tener a esta vergüenza en el poder). Es ese país que besa el anillo de un cura cuartelero y considera salvajes a los pueblos amazónicos que defienden su ecosistema. Que aún cree en el cínico adagio de la política fujimorista "roba, pero hace obra". Que te toca la puerta hablándote de la palabra de dios y estalla al día siguiente de intolerancia frente al otro.

No, no le estoy echando las culpas a nuestro sufrido pueblo peruano. Recordemos que buena parte de los gustos hegemónicos de una sociedad terminan siendo los gustos de su clase dominante (veinte años de neoliberalismo y de vigilancia del Banco Mundial sobre nuestra educación ya han dado sus frutos) y que han sido nuestros mandamases y su corte mediática quienes han predicado con el ejemplo. Los privilegiados del país han sido quienes más han impulsado los palcos segregacionistas que llenan nuestros estadios y teatros. Ellos nos han impuesto un país inventado para turistas, publicitario, exotista y falso. Ellos han plagado de virgencitas, grutas y cristos a universidades, edificios del Estado y parques públicos. Ellos pagan a toda una generación de arquitectos inocuos y pusilánimes para que -como decía Mariátegui- cortejen y adulen su gusto mediocre. Y, por qué no, huachafo.

Todos ellos son una jaez transclasista que conforman un país al cual no le interesa que los corruptos se escapen por la puerta de atrás o deja que les engañen diciéndoles que ya hemos acabado con el anafabetismo o que casi no hay pobres en el Perú. Pero que, ojo, es un país que también forma parte del nuestro, con el cual tendremos que convivir y, ojalá, podamos convencer.

La Argentina neoliberal, viciada y frívola de Menem produjo Pizza con Champán, una ácida crónica de Silvina Walger acerca de las cotas de desvergüenza, frivolidad y huachafería en que se sumió dicho país en los años noventa. ¿Cuánto tiempo esperaremos para que tanto despilfarro demagógico, tanta soberbia gratuita, tanta estética de la corrupción en estos finalizados cinco años, merezca un libro?

Esperemos que muy poco.

Microrrelatos de Alberto Benza González (Lima - 1972)


Del libro A la luz de la luna (de pronta publicación)

A tiempo
El pasado se escapó, el futuro brilló por su ausencia, pero el presente llegó a tiempo.


Al día siguiente
El niño se acostó y soñó ser grande: al día siguiente, cuando despertó, era adulto y se puso a llorar.


Asalto
La puerta de mi corazón estaba sellada, ella la tiró abajo, entró y se robó mis sentimientos.


La cena
Era víspera de Navidad y me encargaron vigilar al huésped de la casa, sabía que pasarían muchas horas, así que destapé el whisky y empecé a beber con él toda la tarde hasta llegar la noche.
¡Ya es la hora de la cena! -Dijo papá-
El invitado no podía ni ponerse de pie; mis hermanos lo desvistieron, lo amarraron a la mesa y gritaron: “¡La cena está servida!”.


Premonición
“¿Qué hacemos si el enemigo no se rinde antes de que termine el redoble de tambores?”, preguntó el niño soldado al General Cáceres.
- Hijo, procura alargar el redoble, porque puede ser la última vez que lo toques.


En emergencia
Estaba en emergencia esperando que atendieran a mi madre, en ese instante ingresó un señor de edad (estaba ensangrentado), parecía que un auto le había estrujado la pierna, pero así caminaba. Se metió por un corredor que no era emergencia, salí a su encuentro y le grité: "Señor, emergencia es en el primer piso", se detuvo molesto y me dijo: "Claro que recuerdo donde queda emergencia, esa noche nunca me atendieron. Ahora ando buscando al doctor que no quiso atenderme", replicó y traspasó la pared.


Alberto Benza González (Lima, 1972). Consuetudinario lector de libros de minificción y microrrelatista, es el actual encargado de la sección “El microcuento de la semana” en el Suplemento Cultural Sólo 4 del diario Correo de la ciudad de Huancayo, también ha participado en la organización del I Concurso Nacional de Microcuento “Solo 4 – 2011”. Benza ha realizado cursos de Escritura Creativa en el Taller de Hiperbreves de la escritora argentina Clara Obligado (España). Los microrrelatos del autor se encuentran antologados en Argentina, Puerto Rico, España e Italia. Actualmente es Director Fundador del Grupo Literario Micrópolis y mantiene una web dedicada a la minificción en el Perú.

Página web del autor: http://betobenza.com

domingo, 31 de julio de 2011

Diablosazules, Literatura y Otros Fuegos, se complace en presentar: Tertulia Literaria de Poesía y Narrativa AULLIDOS

INVITACIÓN

Diablosazules, Literatura y Otros Fuegos, se complace en presentar:
Tertulia Literaria de Poesía y Narrativa "Aullidos"


Fecha: Sábado 13 de agosto
Hora: 5:00 p.m.
Lugar: Colegio de Arquitectos de La Libertad (Jr. Almagro 454)

Poesía:
Giuliana Catari (Arequipa)
Angel Flores Benavides (Trujillo)
Manuel Bustamante (Lambayeque)
Alfredo Coello Peralta (Lima)
Dina Amada Sánchez (Trujillo)

Narrativa:
Jefferson Gustave Arcila (Trujillo)
Saili Eyzel (Mérida-Venezuela)
César Espino León (Lima)
Sixto Zegarra Mondragón (Trujillo)

Proyección de Audiovisuales:
Giuliana Holguín (Trujillo)
Valeria Araya (Argentina)

Presentación especial de Jorge Hurtado

Presentación del Poemario "Potpurrí" de Miriam R. Krüguer,
poeta peruana radicada en Luxemburgo

Brindis de honor.
Ingreso libre.

Cordialmente,
Karina Bocanegra Salcedo.

sábado, 30 de julio de 2011

Presentación de CINCO MANERAS DE ARMAR UN TRAVESTI de César Eduardo Carrión en la FIL de Lima

Hora:
Domingo, 31 de julio a las 4:00 p.m.

Lugar:
16ª Feria Internacional del Libro de Lima, Sala Ciro Alegría
Avenida Salaverry, cuadra 17, Parque Los Próceres, Jesús María
Lima, Perú.

Participan:
• José Donayre Hoefken
• José Córdova

Sobre el libro:
«En Cinco maneras de armar un travesti, César Eduardo Carrión nos ofrece una riquísima y ambiciosa elaboración poética a partir de diversos poetas de la tradición hispanoamericana, entre ellos José Lezama Lima y Octavio Paz. Se trata de una aventura de reescritura, como se practica últimamente por varios poetas, como Maurizio Medo o Héctor Hernández Montecinos. Quizá el “travesti” del título alude a esos travestimientos de escritura que le sirven a Carrión como plataformas de lanzamiento de sus versos» (Roberto Echavarren).

viernes, 22 de julio de 2011

En el centenario de Emilio Adolfo Westphalen: André Coyné

"Vladimir Herrera ha compuesto y tirado a mano para Editorial Auqui 250 ejemplares de Cuál es la risa de Emilio Adolfo Westphalen. Para esta edición se han usado tipos Nicolas Cochín del cuerpo 12, sobre papel registro ahuesado. Los trabajos se cumplieron en los talleres del Lunarejo en Barcelona el 21 de marzo de 1989. La maqueta y la encuadernación estuvieron a cargo de Montse Badell".


Prólogo de André Coyné para la primera edición de Cuál es la risa de E. A. Westphalen:

La memoria es aleatoria.

En uno de los párrafos finales del texto que, el 3 de marzo de 1974, leyó en el Instituto Nacional de Cultura, bajo el título Poetas en la Lima de los años treinta, E. A. Westphalen recordaba que, desde 1935 hasta la fecha, no había publicado poemas, ni tampoco casi escrito. Agregando: “Debo mencionar que había intentado, un poco antes, unos ensayos de lo que se llamaba poesía social. No tenían desde luego nada que ver con la poesía”, y, a renglón seguido: “De esta época data también un grupo de cortos poemas eróticos. Un par trató en vano de publicar Coyné, años después, en una revista española de poesía. Los originales se han perdido”.

Yo llegué al Perú en las últimas semanas de 1948. Mi amistad con Westphalen fue inmediata, traduciéndose en mi presencia en el Nº 6 de Las Moradas, a cuyo Comité de redacción seguidamente ingresé, en sustitución de Fernando de Szizlo que en los primeros meses de 1949 emprendió viaje hacia París. La única “revista española de poesía” con la cual tenía alguna relación era Raíz, órgano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid, que dirigía J. Guerrero Zamora, a quien conociera en agosto del 48 en Segovia, en el ámbito del primer curso para Extranjeros organizado en la España de posguerra. En su Nº 3 —invierno 1948-49— había salido uno de mis poemas, pero en breve dejó de publicarse y, según parece, no ha quedado huella de ella ni en las hemerotecas ni entre los bibliógrafos.

Sea como fuera, cuando conocí Poetas en la Lima de los años treinta, a través de su inclusión —junto con Las alternativas del novelista de J. R. Ribeyro— en el tomo Dos Soledades, luego distribuido por el INC, rememoré ese intento mío que Westphalen señalaba, sin que nada entonces me llevara a dudar de que, en verdad, todo fuese hecho definitivamente consumado.

Hasta que, el año pasado, vuelto ya de cuarenta años de errares por los cuatro y tantos continentes, al recuperar viejos papeles y ponerme si cabe, a ordenarlos, abrí una carpeta doblemente obsoleta, que inesperadamente me ofreció los originales de L’oeil obèse —e, intercalada entre sus hojas, la serie perdida de Westphalen—: algo más que los “cortos poemas eróticos” a que aludía la charla de 1974; en realidad, todo un conjunto que, cuando se reedite la poesía completa, habrá que inserir entre Belleza de una espada clavada en la lengua, que reúne los sueltos conocidos de 1930-1978, y Arriba bajo el cielo, colección inaugural del segundo Westphalen, el nacido en Lisboa a principios de los 80 —aparentemente tan otro del primero, el que empezara a fulgurar, “andando el tiempo”, “ a la aventura”, en el cielo “sin noche y sin día” de la Lima de los años treinta— y más profundamente tan él mismo, en la medida en que ambos poseen por igual la virtud de sorprendernos, puestos a revelar, cada uno a su modo, “el fin” que fue, es y será “del principio”, mientras el mar no acabe de tragarnos “para nunca y para siempre”:

“En el origen está el término o vice-versa”.

Montpellier, diciembre de 1988.
André Coyné.

Recital de Poesía por el día del Perú: SOY PERUANO PE! Poetas, Performances, Videoarte, Bandas en vivo

TODOS INVITADOS AL RECITAL DE POESÍA POR EL DÍA DEL PERÚ!!!

SOY PERUANO PE!
Recital de poesía
Una historia cualquiera, en un país sin techo

Poetas
Performances
VideoArte
Bandas en vivo

Día: 27 de julio
Hora: 7:00 p.m.
Lugar: Calle Beaterio 137 cercado (cruzando el puente Bolognesi)

Anticuchos
Trago
Música peruana desde las 7:00

Agradecemos su atención.

jueves, 21 de julio de 2011

Groenlandia presenta su nuevo libro de poesía: CARNE, de Daniel Rojas Pachas. Prólogo de Eduardo Farías Alderete

Groenlandia presenta su nuevo libro de poesía:
CARNE,
de Daniel Rojas Pachas
Con arte de Iván Izquierdo y prólogo de Eduardo Farías

Ya disponible en el ISSUU y en el SCRIBD.
http://es.scribd.com/doc/54713760/CARNE-de-Daniel-Rojas-Pachas
http://issuu.com/revistagroenlandia/docs/carne_de_daniel_rojas_pachas


CARNE de Rojas Pachas o la ira soterrada de existir. Por Eduardo Jeraldo Farías Alderete

A poco de comenzar a leer este libro nos encontramos con una realidad fragmentaria. Algo como próximo a la explosión, imágenes que se recrean en nuestras mentes, sí, la de los lectores, se recrean porque son a fin de cuentas un conjuro para la aparición de los demonios propios. A ratos cotidiano, elíptico, laberintico y en otras ocasiones; lineal. Una coda de ritmos (aunque se componga de algunas prosas) en donde se va ajustando el lente de la imaginación. Sorprende, golpea, nos digiere el espíritu esa curiosidad que nos alienta a continuar leyendo.

Esta composición, es un escalón hacia la verificación de un estilo iniciado en Gramma, con esto me refiero al fondo, esa mirada que para los más conservadores pareciera enfermiza, es sin lugar a dudas una lucidez abismante, el retrato de realidades desacralizadas, las mismas que la literatura obvia o las atisba de soslayo. Firme el trazo. Coprolalia que provoca al naturalismo que todos buscamos en las composiciones actuales. Una ironía justa, galopante, cierta. Un mirar certero violento y duro acerca de la literatura. Una Ira justa o la ira del justo que pugna por salir y escapar ante nuestros ojos. Algunos veremos retratados nuestros instantes. Un conjuro un llamado a oscuros sentimientos que nos definen como humanos. Las imágenes de una cultura general posmoderna, el invitar a ese “yo” que aparece observando la calle y hacia dentro de nosotros mismos. Eso es Carne.

En la forma es dúctil. No se escatima la creatividad para exponernos esta tajante muestra de cotidianidad. Los acápites de Educación Sentimental (de la parte I a la V) son textos de los que se puede obtener una señalética dentro de la estructura del libro.

Claves necesarias para arrojar algunas luces de esta cosmovisión a la que el mundo pareciese empeñado a sofocar. No lo logra, de hecho el hablante lírico despoja al mundo de esas ansias por aplastarlo, llegando a ser algunos de sus textos, concretas catarsis sin quebrar la unidad a la que apunta Carne.

Hay textos señeros y altamente recomendables como: “Combo breaker”, “Estoy rodeado por hijos de puta o [vendiendo poleras de don ramón y jack skellington pague la universidad pero nadie me salva de esta úlcera del carajo]” textos que importan la diferencia substancial con Gramma. En esta oportunidad se aporta un carácter lúdico, tenor que sostiene en amplios pasajes de la obra en comento.

La prosa bien dirigida no da descanso al lector, le bombardea de imágenes e íconos que hacen vívida la construcción del texto, obras vivas, acompañadas con reflexiones que se comparten si la realidad nos ha mostrado escenas similares, aquí Rojas Pachas nos lleva de la mano con su oficio a las conclusiones latentes dentro de nuestro observar. Lo de las referencias, siempre útil, presta su función perfectamente. Sólido trabajo.

Cascahuesos Editores presente en la 16ª Feria Internacional del Libro de Lima. Stand 33 de Casa Tomada. Distribución de Librería Comala

Este año, Cascahuesos Editores también está presente en la 16ª Feria Internacional del Libro de Lima (Avenida Salaverry, cuadra 17, parque Los Próceres, Jesús María - Lima), y para todos nuestros amigos que quieran adquirir nuestros libros, les indicamos que nuestro catálogo actual se encuentra en el stand 33 de Casa Tomada gracias a la distribución de Librería Comala. Así es, adquiera los últimos títulos de nuestros autores peruanos y latinoamericanos tales como:

Literatura peruana:
Enrique Verástegui – Juan W. Yufra – Hugo Yuen – Néstor Málaga – Jimmy Barrios – Robert Baca Oviedo – Edgar Guzmán – Domingo de Ramos – José Pancorvo – Vladimir Herrera – Giulián Gutié – Lolo Palza Valdivia – Jaime Coaguila Valdivia – Orlando Mazeyra Guillén – Yuri Vásquez – Gregorio Torres Santillana – Jorge Alejandro Vargas Prado

Literatura latinoamericana:
José Kozer – Cristóbal Zapata – Juan José Rodríguez – Luis Carlos Mussó – Ernesto Carrión – Alexis Naranjo – Felipe Mendoza – César Eduardo Carrión – Carlos Vásconez

José Córdova
Director General de Cascahuesos Editores
www.panopticoliterario.blogspot.com
www.latorredelasparadojas.blogspot.com
http://www.facebook.com/jose.cordova.ed
51 - 958 683 545

miércoles, 20 de julio de 2011

Presentación del libro OBRA POÉTICA COMPLETA de Edgar Guzmán en la Feria Internacional del Libro de Lima

Día y Hora:
Domingo 24 de julio
17:30 - 18:30

Lugar:
16º Feria Internacional del Libro de Lima, Sala Blanca Varela
Avenida Salaverry cuadra 17, Parque Los Próceres, Jesús María
Lima, Perú.

Organiza:
Cascahuesos Editores

Participan:
- Ricardo González Vigil
- José Córdova

Sobre el libro:
Ya es hora de incluir a Guzmán entre las voces más admirables de una hornada pródiga en notables poetas, la llamada Generación del 50. Desde sus primeras composiciones, escritas entre 1955 y 1957, difundidas parcialmente entonces, asistimos a la plasmación de un lenguaje poético original, de rara densidad simbólica y pulimento verbal. (Ricardo González Vigil).



Primer Concurso Literario Cinosargo GAME OVER. Del 10 de julio al 31 de agosto

Primer Concurso Literario Cinosargo GAME OVER. Del 10 de julio al 31 de agosto
www.cinosargo.com


Cinosargo Ediciones y su comité editorial convocan al Primer Certamen Literario "Game Over" de relato breve en castellano, dotado con un premio de publicación en la Antología de narrativa sobre el videojuego.

"Game Over". Libro impreso que Cinosargo presentará el mes de noviembre del 2011 en diversas instancias literarias internacionales.

Podrán participar todas las personas que lo deseen con un relato en español. Los relatos deberán tener como tema “el videojuego“, deben ser originales e inéditos y podrán ser enviados desde el 10 de julio hasta el 31 de agosto del 2011 vía mail a cinosargoediciones@hotmail.com

Un jurado especializado que será dado a conocer el 15 de octubre entregará el fallo otorgando tres primeros lugares y dos menciones honrosas que formarán parte del libro Antología de narrativa sobre el videojuego “Game Over“ que Cinosargo presentará el mes de noviembre del 2011 en diversas instancias literarias internacionales.

Toda la información de este concurso y la trayectoria de Cinosargo Ediciones y su Revista, la pueden encontrar en www.cinosargo.com y www.cinosargo.cl

Toda duda relativa a las presentes bases deberá enviarse a cinosargoediciones@hotmail.com con asunto: “consulta concurso Game Over”

DETALLES TÉCNICOS DEL CONCURSO
- Para trabajos inéditos en prosa
- Género: cuento.
- Idioma: español
- Tema: Videojuegos
- Extensión máxima: 4 páginas, formato A4, tipo de letra Times New Roman tamaño 14, a espacio sencillo, margen: 2 cm x 2 cm x 2 cm x 2 cm.

Envío del trabajo: enviar vía e-mail (sin datos del remitente, con asunto “concurso literario Cinosargo Game Over”) a cinosargoediciones@hotmail.com 2 archivos anexos en formato Word: el primero con el cuento (no olvidar colocar el pseudónimo) y el segundo con los datos personales (pseudónimo, nombres y apellidos, dirección electrónica, dirección postal, teléfono y corto curriculum vitae).
- Fecha límite para el envío de los trabajos: 31 de agosto del 2011.

PREMIOS:
El premio del Primer Concurso Literario Cinosargo “Game Over“ consiste en la publicación de los tres primeros lugares y las dos menciones honrosas dentro del libro impreso “Game Over” de Cinosargo ediciones, “Antología de narrativa sobre el videojuego“.

Asimismo a los tres primeros lugares y a las dos menciones se les entregará como parte del premio una cantidad de ejemplares del libro que la editorial hará llegar al país y ciudad del autor de acuerdo a las siguientes cantidades:

Primer lugar: 25 ejemplares
Segundo lugar: 15 ejemplares
Tercer lugar: 10 ejemplares.

Primera mención honrosa: 5 ejemplares.
Segunda mención honrosa: 5 ejemplares.

CONCURSO CINOSARGO
www.cinosargo.com
www.cinosargo.cl

Contacto con el editor Daniel Rojas Pachas: carrollera@hotmail.com
Arica - Chile

Descargar las bases en pdf.
primer_concurso_literario_cinosargo_bases.pdf

Atte.
Daniel Rojas Pachas.

Bases de la Convocatoria para Tertulia Literaria AULLIDOS, Poesía y Narrativa

Hoy 20 de julio finaliza la Convocatoria para Tertulia Literaria "Aullidos". Si escribes prosa & poesía, aún tienes tiempo. Envía tus textos a esta dirección, podrás salir seleccionado (a) para participar como poeta o narrador invitado (a) en la noche literaria "Aullidos", a llevarse a cabo en el Colegio de Arquitectos este 13 de agosto. Toda la información en: http://azulesdiablos.blogspot.com.


CONVOCATORIA

Diablosazules, Literatura y Otros Fuegos, te invita a participar de la Saga de Tertulias Literarias "Aullidos", Poesía y Narrativa.

BASES
Podrán participar ciudadanos de cualquier nacionalidad, raza, género, edad o religión.
Enviar sus textos hasta el 20 de julio a la dirección de correo electrónico:
karinaluzbocanegra@hotmail.com

En Poesía
, se aceptará un poema de máximo 30 versos en letra Garamond tamaño 12 por participante.

En Narrativa
, se aceptará un relato breve de máximo 3 carillas en letra Verdana tamaño 12 por participante.

Cada participante podrá enviar en ambos géneros.

La selección de textos estará a cargo de Karina Bocanegra Salcedo, poeta y narradora trujillana.

Los resultados de la convocatoria se publicarán el 22 de julio en el blog de Diablosazules:
http://azulesdiablos.blogspot.com

Los autores seleccionados automáticamente deberán participar de la noche de Tertulia Literaria "Aullidos", a llevarse a cabo en el Colegio de Arquitectos (Almagro #454), el sábado 13 de agosto de 2011.

Los participantes deberán aceptar lo estipulado en estas bases.

La noche de la Tertulia estará presente una invitada especial, quien presentará su poemario. Para saber más, sugiero seguir el blog de Diablosazules.

Cordialmente,
Karina Bocanegra Salcedo.

Presentación de RESTOS (Ediciones Letra en Llamas, 2011), reciente libro del poeta Raúl Heraud

RESTOS se titula el reciente libro del poeta Raúl Heraud, que será presentado en la Casa de la Literatura este 19 de agosto a las 7:00 p.m. La edición estuvo bajo el cuidado del sello Letra en Llamas, quienes con la sobriedad que los caracteriza nos presentan a un Heraud como siempre honesto y extremadamente abierto a los ruidos humanos.

A continuación, 5 poemas de RESTOS.


Tercer mundo
Comemos lavamos los platos y nos drogamos/ salimos a la sangrienta avenida desnudos /derrotados eructamos flores/ esquivamos cadáveres que se nos cruzan por delante/ saludamos viejos desconocidos/ leemos los titulares chicha que solo hablan de muerte/ citamos a Freud/ un hombre toma a otro hombre por el corazón pero sigue muriendo/ subimos al bus que nos arroja al tercer mundo/ compramos esperanza a niños y a indigentes /cruzamos Wilson/ humo edificios comercio gente explotación /niños grises bajo un semáforo que llora en ámbar/ puteamos combis/ escapamos del ruido/ de las estatuas de la ciudad que son usadas como letrinas/ nos perdemos en el culo de la noche/ debajo del cemento existen vidas que se malogran inútilmente/ un hombre le dice a otro hombre no mueras te amo tanto/ una mujer se arroja desde un edificio con un niño en brazos/ un desempleado silba un tango/ una puta come carne humana/ rezamos en vano a dios/ el mismo hombre le dice: no nos dejes/ vuelve a la vida/ recogemos nuestros cadáveres del pavimento/ un loco recita a García Lorca/ otro loco huye de su cordura/ nadie se echa a andar/ todos se matan/ los cerros lloran/ el semáforo la basura las huelgas y los niños son viejas cicatrices/ camino a casa cargamos diferentes cruces/ alimentamos los mismos fantasmas/ nos compadecemos mutuamente/ apagamos la luz/ nos damos el saludable beso fingido/ decimos lo primero que se nos viene a la mente/ sin mirarnos abrazamos sombras y nuestros cuerpos desnudos los estrellamos uno contra el otro hasta el hartazgo/ eyaculamos ratas/ afuera la ciudad sigue muriendo


Suicide Street
Todos saben que vivo en suicide street
Que por las tardes abandono mi alma
En esta calle donde el amor es una señal
Que me conduce al abismo

Un hombre arroja sus alas
Dentro de una gran hoguera
Donde al final de la calle
Como una tea humana
Arde dios

Otro hombre canta su última balada
En una vieja cantina
La muerte le susurra al oído
Cosas que causan pavor al ser humano

En esta calle gris como el lomo de una rata
Como el nefasto cielo de Lima
Satán hace la señal de la cruz
Cada vez que alguien tira de la horca

En suicide street nadie cree en milagros
Solo en un ave negra que vuela melancólica
Sobre estas estatuas de sal


Poeta maldito
Qué es lo que me ha sucedido
Me he convertido en un lobo de corazón negro
Un feroz animal bebiendo en copa de oro su soberbia
Fingiendo su importancia en brazos de la muerte
Con las pupilas adictas
Al etéreo contrabajo de sus conocidos finales
Escupiendo besos en sucios bares cómplices
Contemplando cómo se llena el patíbulo de cervezas y aplausos
Vanguardista recurrente de las interminables noches limeñas
Arthur Rimbaud sin Verlaine
Borracho en la plaza San Martín
Poeta ochentero
Que cada viernes vomita para la concurrencia
sus malditos versos
Entre huelgas y coches bomba
Como si fuera lo único que le importara en la vida


Blues
de qué está hecho el rayo que incendia los cuerpos
que los hace arder tras moribundas ropas

de qué los amantes suicidas que se
desbarrancan desde acantilados
con flores desoladas
y el consuelo
de haber escrito poemas
que hablan de amor y desesperanza

¿es necesario apagar el corazón
y ofrendar la noche
a soledades más consagradas?

esta soga que cuelga sobre las sombras se mece
para recordarnos el desamparo de los cuerpos
la suciedad de las almas
la vida tocando fondo

de qué están hechos estos cuervos que esconden tras las palabras
toda su maldad de los ojos de dios


Poema onírico
Tú agredes la letra
Violas el sonido con tu silencio
Vuelves la sangre en sal
Asfixias el amor
Tú restituyes el caos
Anidas en la muerte
Condenas la palabra a desangrarse
En el asfalto
Al verso a huir en dirección contraria al sol
Calíope
Aléjate de mi áptero corazón
Líbrame de la desgracia
De despertar
Otra vez
En la pesadilla
Del poema
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